Con las tres artistas consultadas Télam habló de la relación que tienen con los seguidores de sus redes sociales, la diferencia que encuentran entre los seguidores y los espectadores de cualquier obra o galería de arte y el modo en que los pedidos o exigencias de sus audiencias influyen sobre su producción artística.

Abril Carissimo: “Los seguidores son para mí una versión más directa de lo que son los espectadores en una galería de arte. Están mucho más presentes. En las redes sociales las personas te pueden criticar o halagar más directamente y eso es algo bueno. Diría que algo que me complica a mí en este sentido es que todavía tengo ciertos lugares digitales de legitimización -o que yo jerarquizo- o ciertos usuarios que yo espero que les guste mi obra, y eso es una idea que estoy intentando desarmar”.

Silvana Bailac: “Tengo una relación bastante relajada con mis seguidores, nunca estoy muy atenta a tener una tienda o a vender por Instagram, aunque sé que debería hacerlo. Me contactan en general por mensaje directo o me piden un presupuesto. Es, en líneas generales, una relación bastante armoniosa”.

Florencia Meije: “Mi producción de ilustraciones o piezas de cerámicas de repente se va ajustando a los pedidos de las personas que me siguen. No puedo no escuchar, porque esas son las personas que me van a comprar. A veces intento conservar mi línea y otras cedo un poco más a lo que piden, y eso te enriquece a veces a nivel personal o profesional y otras veces a nivel económica. Es ir encontrando ese equilibrio”.



(Télam)