La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) pidió hoy la protección del patrimonio cultural de Afganistán, tras la toma del poder por parte de los talibanes.

Lo hizo a 20 años de la destrucción de los Budas de Bamiyán, estatuas monumentales talladas en un acantilado entre los siglos V y VI, y dinamitadas y destruidas a disparos de tanque en 2001 por el régimen talibán de entonces, que las consideró ídolos y por tanto ofensivas del Corán.

Según un comunicado replicado por la agencia de noticias Europa Press, la directora de la Unesco, Audrey Azoulay, instó a "preservar el patrimonio cultural de Afganistán en toda su diversidad" de posibles daños y saqueos y a "respetar plenamente el derecho internacional", habida cuenta de "la evolución de los acontecimientos en Afganistán".

El domingo último insurgentes talibanes tomaron Kabul, la capital afgana, y ese hecho amenaza con agravar la crisis humanitaria que atraviesa Afganistán, producto de 40 años de guerras impulsadas por potencias extranjeras que dejaron cifras de desplazados, pobreza e inseguridad alimentaria que están entre las más altas del mundo.

Azoulay aseveró que la Unesco "sigue de cerca la situación" y que "se compromete a hacer todo lo posible para salvaguardar el inestimable patrimonio cultural de Afganistán.

Tras anunciar la toma, los talibanes proclamaron el fin de su ofensiva contra las tropas gubernamentales, que habían intensificado desde el comienzo de la retirada de las fuerzas de Estados Unidos y de la OTAN, instaladas desde 2001, que iba a completarse el 31 de agosto.

En este marco, Azoulay insistió en la necesidad de garantizar un entorno de trabajo seguro para los profesionales del patrimonio cultural y los artistas locales, ya que desempeñan un "papel fundamental" en la cohesión nacional y el tejido social del país asiático.

Los sitios en peligro detallados, donde Unesco se encuentra trabajando, son la Ciudad Vieja de Herat, el Minarete, los sitios arqueológicos de Jam y del Valle de Bamiyán, y museos como el Nacional de Kabul.

(Télam)