La galería Ruth Benzacar estrenó en su sala 2 la exposición de la rosarina Ana Gallardo, titulada "Los pedimentos 2009-2015", una instalación y tres fotografías que dan cuenta de una serie de figuras realizadas en barro que la artista realizó durante varios años, inspirada en un ritual de Oaxaca (México), donde la población acerca sus pedidos a la Virgen Milagrosa.

El pedimento propone a través del manejo de estos materiales primarios -la tierra y el agua- que las personas se conecten con un pensamiento sobre el propio futuro, que se vislumbren viejos y creen un objeto con el barro: un objeto que represente una necesidad pensada para la propia vejez.

"En Oaxaca existe una Virgen que se llama la Virgen de Juquila. La gente va a visitarla y pide deseos. En este caso no solo dejan velas, sino que construyen en barro el objeto de sus deseos y pedidos. Es un lugar de mucha tradición. Todos visitan este lugar y hacen ahí sus peticiones, casi la mayoría de las personas que desean algo lo elaboran de barro y lo dejan depositado en el santuario", contó la propia artista sobre este proyecto.

Desde entonces, Ana Gallardo llevó esta obra a diversos lugares como Casa América (Madrid), la Bienal de Cuenca (Ecuador); Turinne Le Grosse (Bélgica) y la muestra central de la 56 Bienal de Venecia.

"Me apropié de este ritual con la intención de poder reflexionar sobre la intensidad que cobran ciertos hechos mágicos en la emoción humana. De qué manera, estos hechos, ejercen influencia en la memoria individual y en la colectiva. Cómo, la evocación de esos sucesos, ayuda al hombre a situarse en un canal de esperanza ante momentos irreversibles", añadió Gallardo.

El primer pedimento de este proyecto fue realizado por la artista en septiembre de 2008, en su natal ciudad de Rosario: "Llegué hasta las orillas del Paraná. Saqué barro de río y con él hice un deseo para mi propia vejez", contó. Luego, durante varios meses invitó a su casa a familiares, amigos, vecinos y conocidos, a que hagan en barro, cada uno, su propio deseo para su propia vejez.

Cuando llevó sus pedimentos a la Bienal de Cuenca, Ecuador, en 2011, Gallardo se reunió con un grupo de Kimsacocha, pertenecientes al movimiento de mujeres indígenas por la defensa del agua, mientras que en Bélgica trabajó en un granero del siglo VIII junto a habitantes de un pueblo y mujeres de un centro de la tercera edad.

La gran presentación de los pedimentos de Gallardo ocurrió en 2015, en la la 56° Bienal de Venecia -titulada "Todos los futuros del mundo", curada por Okwui Enwezor- donde la artista argentina desplegó cien esculturas realizadas en una cárcel para mujeres de esa ciudad italiana.

"Utilizamos el compost de la huerta de la cárcel, el mismo que ellas preparan para sembrar parte de sus alimentos. Nos juntamos varias veces por semana, en el transcurso de varios meses. En esta cárcel hay mujeres que ya son viejas y que cuando salgan, van a estar cerca del fin de sus vidas. Otras, las más jóvenes, jamás supieron cómo imaginar un futuro", contó Gallardo sobre estas creaciones en barro, cuyas fotografías se pueden ver en la sala 2 de la galería Benzacar (Juan Ramírez de Velasco 1287, Villa Crespo, CABA). (Télam)