Aún cuando tiene publicadas las novelas “Una idea genial” y “Quédate conmigo", los libros de cuentos “Ja Ja Ja”, “Late un corazón” y “Paquete de fe” y el ensayo “Horas robadas al sueño”, I Acevedo insiste en que no le preocupa la edición y apunta a otro modo de socializar su escritura; por eso además de las lecturas, en 2022 incursionó en un espectáculo a partir de sus textos.

-Télam: Solés escribir, no para la edición sino para leer tus textos.

-I Acevedo: Los cuentos que escribí en los últimos años surgieron de compartirlos en algún evento cuando me invitaron a una lectura. Siempre quiero llevar algo nuevo para leer, no me gusta presentar algo publicado. Me sirve tener un deadline para escribir, que es el día de la presentación. Después si surge la posibilidad de armar un libro, como todos pertenecen a una cierta época, suelen coincidir y quedar bien.

-T: ¿Tu concepto de literatura está ligado a lo performático?

-I.A: Me parece que sí. Nunca consideré un fin llegar a publicar un libro. Y, a la vez, se me dio la posibilidad de compartir los textos performáticamente. Cuando empecé me di cuenta de que podía generar en la gente un efecto de risa. Me gusta recibir eso en vivo, inmediatamente.

-T: En 2022 incluso presentaste un show en el que enseñabas a “levantarte gente”.

-I.A: Sí, es una especie de stand up. En realidad, es un profesor que le enseña a la gente las diferentes metodologías para saber si una persona gusta de vos. Se plantea como una clase en la que soy el docente y voy guiando los temas a partir de un Powerpoint. Hay un método matemático, otro sociológico. Surgió de un Tiktok que me mandó un amigo en el que un profesor muestra una ecuación que te indica si una persona gusta de vos. Entonces una amiga estaba abriendo un bar y le propuse hacer un show con eso, que es un tema del que todos hablan, siempre estamos leyendo e interpretando si alguien te mira o no te mira. La clase termina con un trabajo práctico que la gente tiene que aprobar. Tienen que cantar y bailar una canción. A veces vienen con niñes y ellos también se entusiasman. (Télam)