Una atípica obra de arte de la argentina Lena Szankay sorprende por estos días a quienes recorren el árido paisaje de la ruta 3, entre Trelew y Puerto Madryn: una gigantografía de ocho metros por cuatro, emplazada en un cartel publicitario en plena carretera, que exhibe una fotografía tomada en 1989 en Berlín, justo antes de la caída del muro.

"Frau Goerli, 1989/2021" se titula este site specific, producido por la galería chubutense Distrito1, que muestra a una joven mujer que emerge en el paisaje hacia un futuro incierto, acompañada del movimiento de sus ropajes, que se presenta disruptiva en un espacio acostumbrado a las publicidades.

¿Quién es? ¿Por qué está allí? ¿De qué producto se trata?, son algunos de los interrogantes con los que la artista espera sorprender a los automovilistas que por ahí pasan, con su obra que muestra a una mujer de espaldas, que se mueve por un paisaje similar al circundante, pero que data de 1989: se trata del parque Görlitzer, antiguo puesto de control fronterizo de la República Democrática Alemana, por entonces una suerte de baldío.

"La imagen sintetiza la energía, la autonomía y determinación en un ícono atemporal femenino", afirma la artista y fotógrafa que residió varios años en Alemania sobre la pieza que propone "el momento histórico de cambio de paradigma" en un árido paisaje.

Se trata de una alusión a "la posibilidad de un cambio sistémico" que recuerda a "los grandes cambios políticos y sociales que atravesamos en las últimas cuatro décadas como símbolo de la incesante fluctuación de los ciclos humanos" y que en estas latitudes coincide "con el contexto de campaña preelectoral" -explica-, ya que estará allí exhibida hasta el 4 de diciembre.

"Como otras instalaciones que la artista ha presentado en la vía pública, la propuesta es detenernos del consumo, reducir la presencia e influencia de las campañas políticas partidistas e invitarnos a sentir el misterio del que formamos parte", informa el comunicado con el que dio a conocer la instalación.

La obra de Lena Szankay -que suele cuestionar el medio fotográfico, su reproducción y su distribución- forma parte del patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo Caraffa (Córdoba), el Museo del Cerro (Salta) y la Fototeca Latinoamericana (FoLA). (Télam)