Después de que en junio una polémica alrededor de una acusación de antisemitismo recayera sobre la Documenta de Kassel -el prestigioso certamen alemán de arte contemporáneo y uno de los más relevantes del mundo- y derivara en la renuncia de su directora general, las imputaciones vuelven a pesar sobre la organización: un comité de expertos considera ahora “altamente problemático” a la obra Tokyo Reels Film Festival (TRFF), un trabajo basado en películas pro-palestinas rodadas entre los años sesenta y ochenta del siglo pasado.

El comité de especialistas recomendó “acciones inmediatas” respecto a la obra Tokyo Reels Film Festival, realizado por el colectivo Subversive Film, basado en películas pro-palestinas rodadas entre los años sesenta y ochenta del siglo pasado.

Según el informe del grupo de asesores, son inapropiadas tanto las películas como las charlas de acompañamiento a las proyecciones. “Lo que es altamente problemático de este trabajo no son solo las películas, que contienen elementos antisemitas y antisionistas, sino también los comentarios insertados entre las películas, que legitiman el odio a Israel y la glorificación del terrorismo presentes en el material de origen a través de su discusión acrítica”, sostuvo el comité en el texto que elevaron a las autoridades. Además, criticaron la representación “unilateral” de israelíes y palestinos en las cintas y la caracterización de Israel como “fascista”.

La respuesta no tardó el llegar. Ruangrupa, el colectivo de curadores indonesio de esta Documenta 15; el grupo de artistas palestinos The Question of Funding y los autores de la pieza, Subversive Film le enviaron una carta a la junta directiva y a los accionistas de la Documenta, entre ellos la ciudad de Kassel y el land alemán de Hesse, donde se celebra.

“Estamos enojados, estamos tristes, estamos cansados, estamos unidos”, replican los firmantes de la carta de protesta. “Debido a que defendemos nuestro rechazo a la censura, nos opusimos enérgicamente a la creación de este panel asesor científico. No aceptamos las alegaciones de su informe preliminar, que descaradamente reproducen afirmaciones mal investigadas de los medios; asimismo, el informe carece de prueba científica, referencias académicas, argumentación rigurosa e integridad”, sostienen los artistas y curadores.

El comité de expertos nació en agosto, tras la polémica que agitó la Documenta en junio. En aquel momento, la obra que provocó las críticas pertenecía al colectivo indonesio Taring Padi, cuyo mural titulado "People's Justice", mostraba a un soldado con una cabeza de cerdo, una estrella de David y la inscripción "Mosad" en su casco. Además mostraba a un hombre con dientes largos, pelo rizado, un sombrero con la inscripción de las SS nazis y un cigarro en la comisura de la boca.

Esta pieza fue tapada después de que la embajada israelí y los representantes de los judíos alemanes exigieran su retirada.

El escándalo escaló de tal forma que Sabine Schormann, directora de la feria de arte contemporáneo Documenta, que se realiza en la ciudad de Kassel (Alemania), dejó su cargo.

Schormann también fue criticada por haber mantenido una postura pasiva en medio del conflicto y por no garantizar los criterios éticos de curaduría.

Meron Mendel, director del Centro Educativo Ana Frank de Frankfurt, debía formar parte de una comisión de expertos para controlar si había otros posibles contenidos antisemitas en las obras expuestas y decidió retirarse de la Feria. En consecuencia, también se retiró de la muestra la artista alemana Hito Steyerl, una de las más importantes a nivel internacional.

Documenta se realiza cada cinco años desde un 1955 de posguerra y en esta edición presentó obras de más de 1.550 artistas, en una treintena de lugares de la ciudad, durante cien días. (Télam)