En la localidad cordobesa de La Cumbre, declarada recientemente como "Poblado Histórico Nacional", se inauguró la muestra "Intuiciones" con obras del pintor Miguel Ocampo (1922-2015), en el renovado museo que lleva su nombre y que visitará distintas ciudades del país en conmemoración del centenario del nacimiento del artista y diplomático argentino.

El artista, del que el año próximo se van a cumplir 100 de su natalicio, se instaló en esa localidad cordobesa en la década del 80 e inauguró una sala de exposición en 2007 abierta a la comunidad, anexo a su atelier, para preservar y difundir sus dibujos y pinturas, y realizar actividades culturales.

Ocampo estudió arquitectura en la Universidad de Buenos Aires, fue artista plástico y agregado cultural, actividad diplomática que desarrolló en ciudades como Roma, París y Nueva York hasta 1979.

Después de una estancia en París para continuar su formación plástica, a su regreso al país participó en los grupos de vanguardia de comienzos de los 50 y representó a la Argentina en las Bienales de San Pablo y Venecia.

Con una renovada instalación espacial y museográfica, el edificio minimalista con tradiciones de la arquitectura de La Bauhaus y la de los constructores jesuitas, alberga la colección y el jardín circundante e invita a experimentar el encuentro entre arte y naturaleza. Desde que La Cumbre fue declarada el último 3 de febrero "Poblado Histórico Nacional" por la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos, la sala fue recategorizada como museo.

En ese contexto, la muestra "Intuiciones" se presenta con obras inéditas del pintor, bajo la curaduría de María José Herrera y la idea original de Laura Ocampo, hija mayor del artista porteño.

"La exposición Intuiciones es una lectura de la obra de Ocampo, no cronológica, que toma obras pintadas en la década del 60 en París, y las que pintó en La Cumbre. Estos dos momentos se relacionan en el hecho de pintar climas ligados al formalismo y en las más actuales con una pintura más figurativa, pero que apunta a mostrar el clima que produce la naturaleza, más que el detalle de la naturaleza misma", explica la curadora.

A su vez detalla: "Es la primera vez que el museo tiene un programa museográfico distinto, con fotografías y textos que introducen en la temática y la interpretación de las obras".

"La composición, los colores, las texturas, la atmósfera que transmiten, muestran la coherencia de las búsquedas del artista a través de las décadas y la influencia de los ambientes, paisajes y estados de ánimo que lo inspiraron. Una encendida mancha roja de 1965 (Rojo invierno), cargada de pintura salpicada y líneas arremolinadas es ejemplo del expresionismo abstracto que Ocampo practicó en su estadía en la estimulante París de los 60".

Mientras que "Aire tibio (1992) pintado en La Cumbre, muestra el rítmico mecerse de las pajas serranas en el ocaso de una tarde estival. Dos imágenes que, inspiradas en la naturaleza muestran la visión propia del artista más allá de las épocas", señala la curadora.

La muestra puede visitarse en el museo ubicado en José Hernández 630, La Cumbre, Córdoba. (Télam)