La Bienal de Arte Contemporáneo de América de Sur 2019 (Bienalsur), plataforma nacida en Argentina sobre la idea del proceso continuo, la cooperación en red y la descentralización del mapa cultural mundial, abrirá mañana su temporada expositiva en Tierra del Fuego, dando inicio a una intensa actividad, que convocará a unos 400 artistas, de manera progresiva y simultánea, en 42 ciudades del mundo.

Esta bienal, "desobediente y obstinada" en palabras de su director, Aníbal Jozami, abrirá su segunda edición en "el sur del sur" -mañana en Ushuaia y el el lunes en Río Grande-, fomentando "un estado de pensamiento que rompe con estereotipos hegemónicos, que interpela públicos cada vez más diversos y que invita a una reflexión crítica sobre la contemporaneidad, a partir de las mejores expresiones artísticas del mundo".

La intervención inaugural de mañana, por ejemplo, "Banderas del fin del mundo", es una idea que el francés Crhistian Boltansky desarrolló para a Fundación Cartier, y que en la ciudad más austral del mundo será resignificada junto a Magdalena Jitrik, Voluspa Jarpa y Mariana Tellería, estas últimas, representantes de Chile y Argentina, respectivamente, en la 58° Bienal de Venecia.

Esas banderas que intervendrán el Aeroclub Ushuaia desde el mediodía septentrional son expresión de una bienal "proactiva y descolonizada", señala Jozami, pensada y accionada a partir de discursos múltiples, capaces de dar cuenta de las preocupaciones contemporáneas, intereses que este año adquieren una fuerza inusitada con el movimiento de mujeres, y que continúan como temas posibles las migrancias, la ecología, el impacto de los tecnológico en lo cotidiano o los conflictos armados.

Poner de cabeza la cartografía de la escena artística global, diseñada por un mainstream que indica que el faro es el norte, "es una decisión profundamente simbólica que permite avanzar en el trazado de nuevos recorridos", dice Diana Wechsler, directora artística la bienal gestada por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref).

Así Bienalsur 2019 se desplegará en varios puntos ushiaienses: en el Museo Pensar Malvinas, ubicado en 12 de octubre y Maipú, se inaugurará a las 15.30 la exposición "Dos, tres, muchas", del argentino Esteban Álvarez; y a las 16.30 se realizará "La Última Bita-postales en el Fin del Mundo", una acción de arte correo en avenida San Martín 130.

A partir de las 17, en una serie de pantallas publicitarias diseminadas en espacio público, se proyectarán algunos videos del Museo digital global Bienalsur; y a las 17.30 el foco estará puesto en el Museo del Fin del Mundo, sede Banco Nación, sobre Maipú 173, donde Pablo La Padula presentará su instalación, "La mirada que construye mundo".

Hora y media más tarde, el foco se correrá 300 metros, hasta la sede Antigua Casa de Gobierno del Museo del Fin del Mundo, en Maipú 475, donde se inaugurará la exposición "Arte y territorio", con obra de la brasileña Anna Bella Geiger, del alemán Harun Farocki y el canadiense Kapwani Kiwanga; junto Zineb Sedira y Jean-Christophe Norman, de Francia.

En ese edificio histórico, construido por 1890 en madera y cinc en el centro de ese territorio helado, se proyectarán videoinstalaciones de la Colección FRAC, es decir, de los Fondos Regionales de Arte Contemporáneo de Francia, y habrá un espectáculo de luz y sonido.

En esa nueva cartografía propuesta por Bienalsur se suma la la ciudad de Río Grande, unos 200 kilómetros al noreste de Ushuaia, sobre océano Atlántico, donde los escenarios se multiplicarán, con la presencia del Museo Fueguino de Arte-Centro Cultural Yaganes, ubicado en avenida Belgrano 319.

En el edificio del viejo Hotel Yaganes -construido en época de auge petrolero, por los años 60, para satisfacer la demanda creciente, cerrado en la década del 90 y reabierto en 2009 como centro cultural-, se inaugurarán tres muestras, a las 12.30.

La más copiosa será "Paisajes entre paisajes", que reúne obra de las brasileñas Berna Reale, Lia Chaia, Dora Longo Bahía y Carla Zacagnini; la polaca Angelika Markul; la uruguaya Teresa Puppo; y las argentinas Gabriela Golder Matilde Marin, Graciela Taquini, Gabriela Larrañaga y Anabel Vanoni.

A ésta se sumará "El agua que apagó el fuego", del argentino Gustavo Groh, y se duplicará la muestra de Álvarez, desde el día anterior en Ushuaia, "Dos, tres, muchas", instalándola también en el Río Grande.

Desmarcada de los andariveles tradicionales, esta Bienal que buscar diseñar un mapa artístico que trascienda lo geográfico y genere nuevas rutas a partir de vínculos culturales, continuará sus inauguraciones hasta noviembre.

Lens y Crans-Montana (Suiza) son algunas de las nuevas ciudades que como la isla grande de Tierra del Fuero bifurcan ese el itinerario, que oscilará entre Irán e Italia, Magadascar y Japón, Alemania y México.

Y que tendrá su semana más intensa del 22 al 29 de junio en Buenos Aires, el kilómetro de esa cartografía reimaginada por universidades, centros y museos a partir de una iniciativa de Untref.

Charlas, talleres, proyecciones, lecturas compartidas, muestras y acciones que convocarán a artistas tan eclécticos como reconocidos -de David Lynch a Michelangelo Pistoletto, de Makoto Azuma a Eduardo Basualdo y Marie Orensanz- que irán inaugurando en sucesivos encuentros. Los más próximos son el 25 de mayo en Tucumán, el 5 y 6 junio en Rosario, el 8 y 9 en Suiza y el 13 en Córdoba.

(Télam)