Frente al escenario social y político que a veces parece elucubración del género del terror, para Julián Fuks el "desafío" de la literatura contemporánea es cómo traer estos relatos y formas inesperadas "adentro de las novelas realistas" y entender el "absurdo de la realidad como parte de lo real".

Si con la pandemia de coronavirus la distopía literaria se convirtió en un espejo posible para leer lo que estaba ocurriendo ¿podemos pensar estos tiempos también como una novela de terror, donde lo que era fantástico se parece mucho a lo real? ¿Qué tiene la literatura para decir ahí? "Por mucho tiempo la literatura se ocupó de esos asuntos, de estas historias extravagantes e inesperadas, por medio de la fantasía y del terror. Y ahora pienso que el desafío de muchos escritores podría ser traer para adentro de las novelas realistas eso que está sucediendo en el mundo real", reflexiona el autor de "La ocupación", novela aún no traducida en nuestro país y por la cual ganó el premio nacional Jabuti de Brasil.

En su opinión "el desafío sería que narrar algo así no se convierta en un tipo de fantasía útil al entretenimiento sino que sea una parte integrante de esta realidad absurda que vivimos hoy, y que entendamos este absurdo de la realidad como parte de lo real y comprendamos la responsabilidad que hay en el discurso para contemplarlo y comprenderlo".

"La literatura realista tiene algo para decir sobre todo esto, la literatura de género, de terror, de fantasía, hace algo importante en narrar estas distopías pero el realismo también tiene que llegar a esta realidad y hacer comprender más directamente y con contundencia la gravedad de todo lo que vivimos", plantea. (Télam)