Juan Sklar (Buenos Aires, 1983) dirige un taller de escritura llamado "El cuaderno azul", actividad que se suma a sus columnas radiales -antes en Vorterix, ahora en Metro- y a su trabajo como guionista, todas tareas que no le impiden hacerse el espacio para retomar la vida de Jano, ese personaje que protagonizó sus dos novelas, "Los catorce cuadernos" y "Nunca llegamos a India".

Por la pandemia, mucha de esa actividad debió trasladarse a Zoom, que será también la modalidad de esta entrevista con Télam en la que cuenta que debe encerrarse en un cuarto de su casa para trabajar, que ya está adaptado a los varias reuniones virtuales por día y que "no todo el mundo que escribe va a llegar al mismo lugar".


-T: ¿Cómo funcionó en estos meses de pandemia la experiencia del taller?

-J.S.: "El cuaderno azul" tuvo más de 1000 alumnos este año, creció mucho en la pandemia porque no solo propusimos los cursos regulares sino también módulos y eventos temáticos porque hubo mucha demanda. Uno de nuestros docentes tiene una maestría en educación a distancia en Harvard y veníamos trabajando los cursos on line que eran una de las patas pero, a partir de la cuarentena, todo el taller se volvió on line. Ahora tenemos distintas modalidades: sincrónicas por Zoom, asincrónicas, donde trabajamos por Google Classroom y otra que es una vez por mes sin límite de participantes. Es una especie de fiesta de la escritura por Zoom que se llama "Cuaderno abierto", el evento mensual por Zoom con ejes temáticos. Son dos horas en las que se escribe sin parar y después hay lecturas. Es para que conozcan y vean si se quieren sumar o no a "El cuaderno azul" pero también es una posibilidad de disfrutar una noche de sábado o de domingo.

En los momentos de mayor asilamiento, esos encuentros fueron lo mejor de mi semana. Somos un taller literario abierto a todo el mundo, se puede venir y hay talleres de escritura mas allá de tu perfil. Después hay grupos de corrección de proyectos, alguien dedicado a ayudar a publicar. Si alguien se quiere dedicar a la escritura con mayor constancia y empeño por supuesto que en "El cuaderno azul" va a encontrar un espacio para escribir, corregir sus proyectos y empezar a publicar.

-T: Tu vínculo con la escritura está atravesado por tu trabajo como guionista, las clases y tus libros. ¿Creés que hay forma de enseñar a escribir?

-J.S.: Por supuesto que es posible, es como la pregunta por si se puede enseñar a bailar, a jugar al fútbol, claro que sí, después si te transformas en escritor profesional hay un par de saltos que dependen del azar, del talento, de las circunstancias. ¿Se le puede asegurar a alguien que una instancia educativa lo va a transformar en escritor? No se puede. No todo el mundo que escribe va a llegar al mismo lugar pero por supuesto que se puede enseñar.

-T: ¿Recordás el momento en el que te definiste por primera vez como escritor?

-J.S.: Para mí escritor es el que escribe y yo escribo desde los 16 años y cualquiera que escriba lo es. Algunos son profesionales, otros amateurs, algunos son superficiales, otros profundos. Pero tampoco soy un hippie y entiendo que hay una instancia de reconocimiento social con respecto a cuándo uno es escritor. Creo que cuando salió el primer libro o cuando empecé a publicar las primeras crónicas en medios y revistas ya me sentía escritor. Del under porque no ganaba ni un centavo, un escritor desconocido pero un escritor. (Télam)