La cantante Liliana Herrero, compañera de Horacio González, contó que el sociólogo y exdirector de la Biblioteca Nacional continúa internado tras dar positivo de coronavirus en un sanatorio porteño y no sabe hasta qué día lo estará, ya que "su estado tiene altibajos".

"Quiero dejar este mensaje. Horacio continúa internado y no sé hasta qué día lo estará. Su estado tiene altibajos. Hay días sumamente optimistas y esperanzadores y otros que no lo son. Este virus no solo daña los cuerpos sino que disuelve los vínculos entre las personas. Tengo información de su estado una vez al día y nada más", escribió Herrero en un texto que publicó hoy en su cuenta de Facebook.

González habla con Herrero por teléfono, "todas las veces que su estado lo permite", dijo la intérprete y agregó que "los médicos y el personal sanitario están haciendo su tarea"; al tiempo que destacó: "la información que me dan es fundamental para mí, la familia y amigos, para saber qué es lo que podemos esperar".

"Horacio es fuerte. Está vacunado con una dosis desde el 31 de marzo. Yo creo que hay una enorme efectividad de la vacuna y esa efectividad tiene un enorme valor político. La tarea es vacunar, vacunar. vacunar", resaltó.

En ese línea pidió que "este comunicado o como se llame sea compartido para que las personas que quieren a Horacio, las que recuerdan su tarea como funcionario del gobierno de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner en la Biblioteca Nacional, los amigos y funcionarios de otros países, estén enterados de cuál es su situación y se rijan exclusivamente por estas palabras".

González, que actualmente está a cargo del departamento de publicaciones de la Biblioteca Nacional, fue ingresado el 19 de mayo a la noche en el sanatorio Güemes tras dar positivo de coronavirus.

Sociólogo, docente y ensayista argentino, nacido en 1944, es uno de los referentes intelectuales más importantes de la Argentina, cuyo análisis de la literatura y de la política -con su rol como fundador de Carta Abierta- contribuyen significativamente a cultivar una lectura crítica y comprometida de la realidad, al filo de la disidencia. (Télam)