Tras la inauguración en febrero de la exposición "Héroes y Monstruos: Jean-Michel Basquiat" en el Museo de Arte de Orlando (OMA) en Florida, como homenaje a uno de los pintores más cotizados de Estados Unidos y fallecido prematuramente, el FBI investiga si los 25 cuadros exhibidos son falsificaciones.

Las dudas sobre la autoría del artista afroamericano Jean-Michel Basquiat (1960-1988) en las obras de la exposición se centran en lo inverosímil de la aparición de esa serie de cuadros que estuvieron guardados en un depósito durante 30 años y que según el relato fueron vendidos por el artista al guionista de Hollywood ya fallecido Thad Mumford por 5.000 dólares en 1982 y luego, por falta de pago del almacén donde estaban guardados y olvidados por su dueño, fueron subastados en la ciudad de Los Ángeles en 2012.

Los compradores de estas obras que se exhiben por primera vez en la muestra del OMA fueron William Force, comerciante de arte y antigüedades, y el ex financista Lee Mangin, que los adquirieron por 15.000 dólares. Ambos compradores tienen antecedentes penales, el primero por narcotráfico en 1973 y el segundo por tráfico de cocaína (1979 y 1991), condenado luego por fraude en 1999.

El tercer propietario es el abogado de Los Ángeles, Pierce O'Donnell, que representó en 2016 a las actrices Amber Heard en su divorcio de Johnny Depp, y a Angelina Jolie de Brad Pitt, y tiene antecedentes penales por violación de las leyes de financiación de campañas (2006 y 2011). O´Donell comparte 6 de las 25 obras y contrató a peritos que certificaron la autenticidad, según indica The New York Times.

A su vez, el periódico considera que no es posible un veredicto del patrimonio de Basquiat dado que el comité de autentificación de su obra se disolvió en 2012 y en este sentido la exhibición en un museo "puede aumentar la legitimidad de las obras".

The New York Times puso en duda la autenticidad de las obras desde la inauguración de la muestra, en febrero pasado, sobre todo de una pieza que tiene como base un cartón utilizado con el diseño del logotipo de la empresa Federal Express que se utilizó recién en 1994, seis años después de la muerte de Basquiat, según expertos consultados.

Este cuadro que impulsa el cuestionamiento del resto de las obras atribuidas a Basquiat es el autorretrato "Crown Face II" pintado en una caja de la empresa de logística en 1982.

El director del museo desde 2001, De Groft, sostiene que las obras fueron creadas sobre cartón que Basquiat recogía de la basura a finales de 1982, a los 22 años cuando vivía y trabajaba en el estudio ubicado debajo de la casa del marchante de arte Larry Gagosian en Venecia (California), mientras preparaba nuevos lienzos para una exposición en la galería del marchante en Los Ángeles; obras que el propio Gagosian desconoce.

Por otro lado, la tasación realizada por Putnam Fine Art and Antique Appraisals para los propietarios sobre el valor de las obras sería de 100 millones de dólares para un artista que alcanzó en una subasta de hace una semana más 85 millones de dólares por uno de sus cuadros, como indica el New York Times.

Ya en julio de 2021, en una citación al Museo de Arte de Orlando por parte del FBI, se le exigía a la institución todas las comunicaciones entre empleados del museo y los propietarios de las obras de arte adjudicada a Basquiat y la de los expertos.

A su vez, el medio español ABC que se hace eco de la noticia, indica que es la primera vez que el equipo de delitos artísticos de la Agencia Federal de Investigaciones, conocido como FBI, investiga sobre las falsificaciones de obras del artista.

La venta intencional de obras de arte falsas es un delito federal en Estados Unidos y Basquiat ya ha sido objeto de falsificaciones previamente. Se calcula que hasta su muerte realizó unas 2.100 obras de arte según el Museo de Brooklyn, citado por el medio norteamericano. (Télam)