Una versión robótica de la reconocida artista japonesa Yayoi Kusama, hiperrealista y extremadamente parecida a la mujer de carne y hueso, se la pasa por estos días pintando los escaparates de la tienda Louis Vuitton de la Quinta Avenida, causando asombro entre locales y turistas, como parte de la campaña de una lujosa marca de carteras que acaba de lanzar su colección intervenida por "la sacerdotisa de los lunares".

Una estridente cabellera roja, ojos que pestañean y "miran" a un lado y al otro, un atuendo de típico kimono y su mano empuñando un pincel que describe círculos, lunares, imaginarios, se puede ver detrás del escaparate de Louis Vuitton, en Nueva York: se trata de un autómata realizada a imagen y semejanza de la artista japonesa de 93 años, cuyas obras se inspiran en alucinaciones psiquiátricas.

Es invierno en el hemisferio boreal y los transeúntes, abrigados, se agolpan frente a la vidriera de la tienda e incluso el tránsito se detiene -todo esto se puede ver en las redes sociales- para ver en vivo a esta mujer pintando, o más bien su androide, de impresionante parecido, su vestido blanco con lunares de colores, la vidriera, sobre la que pinta, también.

Son los mismos lunares que ahora forman parte de los estampados de carteras, bolsos y otros accesorios de la marca francesa que, por segunda vez en su historia, ha invitado a la artista japonesa Yayoi Kusama a "un nuevo encuentro creativo, reavivando, evolucionando y ampliando el pionero intercambio inicial. El lanzamiento de la colección se celebra con una campaña protagonizada por supermodelos de renombre internacional", se lee en la web de la tienda de modas.

Esta colección "inspirada en una creatividad sin precedentes" no solo se apoderó de las redes a través de una campaña de difusión que incluye fotografías, videos y los propios objetos a la venta, sino también mediante intervenciones que exhiben los lunares, las calabazas y las flores psicodélicas tan característicos de Kusama envolviendo edificios, monumentos y espacios públicos, tal como muestra la marca en su cuenta de Instagram.

Un video que se encuentra disponible en la web louisvuitton.com da cuenta de cómo, a través de una innovadora técnica de serigrafía, la empresa reproduce en sus productos las pinceladas de Kusama, que proporciona un efecto 3D sorprendentemente realista como si hubiese sido pintado a mano.

Las "tramas" vistas en infinidad de obras de la artista femenina viva más cara del mundo se encuentran también ahora en más de 450 piezas, desde bolsos a fragancias y zapatillas, a lo que se ha sumado un nuevo espacio pop-up en el Meatpacking District, justo enfrente del Museo Whitney, que recuerda a la icónica "Infinity Room Mirrors" (Habitaciones de espejos infinitos) de Kusama, con bolas de espejos de diferentes tamaños repartidas por todo el espacio.

El truco de la autómata que pinta -una figura animatrónica- se puede ver en la vidriera de la tienda de la Quinta Avenida y la calle 57, en el centro de la ciudad, en el edificio cuya fachada ofrece una instalación gigante de lunares además de una fotografía de la propia artista, la real, sosteniendo uno de los bolsos de la nueva colección que ella misma ha inspirado.

Se trata de la segunda colaboración que llevan adelante la firma francesa y la artista de Japón, quien desde 1977 vive recluida en un psiquiátrico de Tokio por propia voluntad, reconocida mundialmente por sus esculturas de inmensas calabazas, sus habitaciones repletas de lunares de colores, sus salas de espejos infinitos y sus "campos de falos". (Télam)