El director de cine Emir Kusturica aseguró, durante la segunda jornada de la edición virtual del "Festival de no ficción Basado en Hechos reales", que la estetización y la edición convierten a un documental en una obra de ficción: "una vez que creas tu mundo y colocás tres tomas juntas, ya te estás distanciando de la realidad", aseguró el cineasta serbio.

Reconocido por su cine de ficción, con películas aclamadas como "Tiempo de gitanos" y "Underground", Kusturica también abordó el documental, con historias sobre Diego Armando Maradona y el expresidente uruguayo José Mujica: "El Pepe, una vida suprema" y participó en esta edición del BHR a través de una conversación con la curadora cinematográfica Diana Sánchez y con Matías Mosteirin, responsable de contenidos de KyS, la productora de "Relatos salvajes" y "La odisea de los giles" entre otras exitosas películas argentinas.

Durante la charla hizo una síntesis de su actualidad: "Tengo 65 años y he vuelto a lo telúrico: tengo mis vacas, planto mis plantas, leo muchos libros, y mi cerebro está liviano, porque puedo crear millones de imágenes gracias a estos libros que leo uno tras otro", dijo el director de "Gato blanco, gato negro".

También explicó que está escribiendo un libro sobre su "amigo", el premio Nobel Peter Handke, y otro que se llama 'Castigo sin crimen', en referencia a 'Crimen y castigo' de Dostoievski.

El director de "Papá está en viaje de negocios" no cree que exista algo tan fácil de distinguir entre ficción y no ficción y aseguró al comienzo de la charla, en sus primeras palabras, que "una vez que comenzás a editar, incluso si es no ficción, estás entrando al mundo de influenciar a las personas; cuando colocás dos tomas que tienen una fuerza emocional juntas, ya no estás haciendo un trabajo de no ficción".

El experimentado cineasta marcó una distinción entre realidad y realismo: "La realidad es una cosa, el realismo es otra cosa, y la ficción es lo que hoy llamamos 'documental con realismo'".

Para el director serbio es muy difícil separar "las cosas de manera tan estricta y establecer esa frontera", pero dejó en claro que "la intención del festival es llegar a la semilla de las narrativas, del relato, que es el humano. Y el humano posee todas las contradicciones, todos los pros y contras, todos los contrastes, toda la sensibilidad, todo lo que existe".

Sin alejarse de su línea de pensamiento expuso que en la ficción "los directores son más bien como directores de una orquesta sinfónica, pero la creación de no ficción depende mucho más de una sola persona".

Dentro del tema que intenta explorar el Festival, Kusturica reflexionó "que la semilla de la obra siempre es la no ficción" pero diferenció el resultado de "esta semilla", porque "prácticamente todo lo que hacemos es ficción" Y fue contundente cuando volvió sobre la diferencia existente entre la realidad y el realismo: "El realismo es un estilo que es fantasmagórico porque una vez que se coloca una oración junto a la otra, una vez que la narrativa parece algo que podría suceder en la realidad, una vez que se ponen en orden las cosas, una junto a la otra, se crea una ficción".

El cineasta elaboró una comparación entre el documental y las novelas literarias: "El documental tiene una influencia en las personas porque es algo que realmente sucedió, pero las mejores novelas, las mejores obras de no ficción también provienen de algo que sucedía en la vida real y que cambia según el estilo del autor".

Sánchez intervino para saber cómo veía Kusturica a los escritores que reflejan en sus libros las películas que han visto. El director señaló que "el cine se volvió parte de nuestra realidad cotidiana. Así que si creciste mirando cine, es muy socialmente relevante en tu vida".

Sin embargo, sobre los cambios que pueden producir los documentales en la sociedad fue medido porque consideró que "el cambio está en las manos de la élite, de los ricos, y ellos nos dan migajas de pan para comer, pero hay una gran oportunidad con la no ficción" de un pequeño cambio y marcó que "el tema con la ficción y la no ficción es el tamaño del público y lo que se muestra en el prime time".

Kusturica confesó que se encuentra entre los que creen que tenemos que mirar más documentales, sin embargo insistió, en otra vuelta de tuerca, con la misma idea: "Pero nunca olviden que en los documentales, si tomas un evento, sea trágico o gracioso, hay que crear un orden. Y en ese momento, de algún modo, como decía Godard, cuando pones tu orden, se convierte en ficción en parte".

"Hoy en día las buenas películas son aquellas que son relevantes socialmente", evaluó en otro tramo de la charla y aseguró que hay un ciclo que se retroalimenta entre los relatos "si pensamos en las películas más exitosas en los últimos diez años, no hay una sola que no sea relevante socialmente" y concluye esta idea con que el cine también hace "un impacto en la ficción relevante socialmente".

Kusturica habló sobre la falta de un mundo íntimo y privado. Usó la palabra "secreto" y aseguró: "El mundo está tan abierto, insistimos en la transparencia de la vida social, pero esto no nos ayuda. 'Secreto' es la palabra. No se puede desmitificar todo lo que compone la vida humana, tanto ficción y realidad. Yo insisto en los secretos, de lo contrario todos seremos parte de un reality show", una práctica que rechazó durante la charla.

El cineasta, también músico, nacido en Sarajevo en 1954 aclaró que el ser humano no puede vivir sin mitología, fue claro, como en el resto de la charla con sus conceptos: "incluso las mitologías instantáneas de hoy en día son parte de la hechura de la vida humana" intentando decir que hay que mantenerse "en la zona segura de disfrute, de no saberlo todo" Y para hacer notar la diferencia se refirió a Shakespeare quien "sabía qué mostrar y qué no mostrar" en diferencia a la tendencia actual de querer "mostrar todo lo posible".

También, ya sobre el final de la charla, se refirió a sus películas más conocidas, para usarlas finalmente como ejemplo de lo que venía refiriéndose: "Cuando hice todas esas películas desde el comienzo intenté justificar a todos", dijo y agregó: "y a medida que progresaba, debo decir que en algunas películas e incluso en la no ficción, siempre intenté separar o liberar a través de mí dos elementos que siempre están en contraste".

Y cuando se refirió al momento de realización de su película "Underground" confesó que "pensaba en Dante, en los grandes autores, cómo ellos hubiesen reaccionado si viviesen en el presente, en la escala en la que podrías mostrarlo".

En ese sentido dijo haber logrado "algo que es muy moderno hoy", y la audiencia tuvo el lujo de escuchar la historia de la película sintetizada por el propio autor: "Se basa en un evento anecdótico: dos personas que mantienen a otras bajo tierra y les dicen que nunca se terminó la guerra, y aquí tienes un gran campo de posibilidades de crear poesía en contraste con las dificultades de la vida, y que se puede convertir en un documento", explicó.

Para finalizar relacionó esa película con el evento en el que participaba: "Creo que Underground es un buen marcador de lo que estamos hablando. Muestra cómo la ficción que uno crea logra que las personas la tomen como una realidad, pero de hecho es ficción. Pero desde su perspectiva es la realidad. Así al cambiar el ángulo llegas al punto en que salen y lo primero que ven es la filmación de una película, y les disparan a las personas con uniformes alemanes, porque es lo que les enseñaron ideológicamente, y los matan. Esta es una buena metáfora para el Festival", concluyó sus palabras un Kusturica, lúcido y contundente. (Télam)