Al cumplirse un nuevo aniversario de la "Noche de los Lápices", cuando un grupo de tareas de la Policía Bonaerense y del Ejército secuestraron a estudiantes secundarios de La Plata en 1976, el Parque de la Memoria invita hoy a reflexionar sobre ese hecho y a despejar interrogantes acerca de la especial persecución de los estudiantes que puso en marcha la dictadura cívico-militar.

A través de una serie de cuadernillos denominados "El Parque va a la escuela", ese espacio erigido en Monumento a las víctimas del terrorismo de Estado, recuerda que hace 44 años, el 16 de septiembre de 1976, miembros de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dirigida por Ramón Camps y Miguel Etchecolatz, y del Batallón 601 del Ejército secuestraron a diez estudiantes secundarios en la capital bonaerense reclamaban, entre otras cuestiones, por el boleto estudiantil.

"Seis de lxs secuestradxs continúan desaparecidxs: María Claudia Falcone (16 años), Francisco Bartolomé López Muntaner (16 años), María Clara Ciocchini (18 años), Horacio Ungaro (17 años), Daniel Racero (18 años) y Claudio de Acha (18 años). Otros sobrevivientes fueron secuestradxs en distintas fechas, como Gustavo Calotti, que fue llevado días antes, el 8 de septiembre, y Víctor Triviño el 10 de ese mismo mes; y el 17 de septiembre fueron secuestradas Emilce Moler y Patricia Miranda. Lo mismo le sucedió a Pablo Díaz el 21 de septiembre", señala la información destinada a aulas virtuales del secundario.

Muchas de las víctimas eran estudiantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y por el testimonio de los sobrevivientes se pudo saber que "lxs detenidxs estuvieron en cautiverio en el Centro Clandestino Pozo de Arana, Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes, Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos Aires y otras comisarías de la Provincia".

La desaparición de los jóvenes tomó mucha notoriedad una vez recuperada la democracia gracias a diversos testimonios de sobrevivientes, como el de Pablo Díaz en el Juicio a las Juntas en 1985 y el testimonio de Emilce Moler. Además, Díaz participó del guion que llevó esta historia al cine días antes de cumplirse una década de lo ocurrido.

El cuadernillo explica que "lxs estudiantes y las juventudes en general fueron un fuerte blanco de la represión estatal durante la última dictadura cívico-militar, producto de su gran compromiso social y su fuerte participación en la vida política de nuestro país" y recuerda que el 16 de septiembre se ha instituido como el “Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios".

La última dictadura cívico-militar buscó instaurar un nuevo modelo económico y social a través de un plan sistemático de detención y desaparición de personas, que dejó un saldo de 30.000 detenidos-desaparecidos. (Télam)