El novelista, guionista, dramaturgo y director británico-pakistaní Hanif Kureishi, mundialmente reconocido por sus ensayos y novelas en las que aborda temas como la paternidad, el deseo, la inmigración y la cultura popular británica, fue hospitalizado después de una descompensación cardíaca en Roma, ciudad a la que había viajado para recibir el año nuevo.

El autor, de 68 años, a se encuentra en la terapia intensiva del Hospital Policlínico Gemelli de la capital italiana desde el 31 de diciembre, dijo su entorno a la agencia de noticias italiana ANSA.

Kureishi, de 68 años, se habría descompasado en el aeropuerto Fiumicino de Roma, pocos minutos después de haber llegado a la capital italiana.

Según informó ANSA, los médicos calificaron su estado como "grave pero estable".

Kureishi nació en Inglaterra en 1954. Estudió Filosofía en el King’s College de Londres, y allí empezó a escribir para teatro; por aquellos años ganó el George Devine Award con "Outskirts".

Hijo de padre paquistaní y madre inglesa y creador de otro tipo de narrativa poscolonial que sumó historias de sexo y rock a la línea más transitada que denunciaba el sistema de clases, irrumpió en la literatura británica con poco más de 20 años cuando escribió el guion de "Mi hermosa lavandería" (1985). Cinco años después, publicó su primera novela, "El buda de los suburbios" y más tarde consolidó su trayectoria con títulos como "Intimidad", "Algo que contarte" o "Nada de nada", su última novela publicada en 2018.

El deseo, la vida en pareja, las disparidades en el marco de la intimidad y los andamiajes del matrimonio lo convocan desde que publicó a fines de los noventa “Intimidad”, una novela muy breve que comienza con los detalles del día en el que el protagonista decide dejar el hogar familiar y romper su matrimonio. Dos décadas después, Kureishi retomó esos interrogantes que confiesa que son “las preguntas más importantes que nos podemos hacer” en "Amor+Odio", un libro de ensayos que Anagrama publicó en la Argentina en 2022. ¿Qué necesitamos? ¿Qué queremos? ¿Qué relación hay entre la seguridad y el entusiasmo para cada uno de nosotros? Las respuestas no distan en mucho de lo que había cifrado en “Intimidad”, que el matrimonio “libera un tipo particular de amor compasivo, pero domestica el sexo”. (Télam)