(Por Marina Sepúlveda) Con el acento puesto en exhibiciones como la recientemente inaugurada "Grandes éxitos" que actualiza y revitaliza su acervo, el Museo Histórico Nacional replantea su mirada curatorial sobre un patrimonio extenso que, según su director, el historiador Gabriel Di Meglio, será "un nuevo guión general de relato de la historia argentina, que va a incluir también lenguajes tecnológicos junto con el acervo tradicional".

La muestra más reciente se llama "Grandes éxitos: Recorridos por la colección del Museo Histórico Nacional" y plantea varios ejes temáticos que se despliegan en el cuarto museo más visitado de la Ciudad de Buenos Aires y el octavo a nivel nacional, dentro del conjunto de los museos nacionales, según datos oficiales.

Di Meglio, que desde abril de 2020 -en plena pandemia- está al frente de la institución, señala, en diálogo con Télam, que según las encuestas que realizaron al público "hay gente que nunca había ido al museo". La cuenta actual es de unos 21.000 visitantes este año con más de dos meses cerrado y hasta hace poco con aforo por la pandemia, para un museo al que le faltó hasta ahora retomar el contacto con los turistas y las escuelas.

"El Museo Histórico Nacional va a estar centrado en muestras por ahora y después va a tener un nuevo guión general de relato de la historia argentina, que va a incluir también lenguajes tecnológicos junto con el acervo tradicional", explica Di Meglio sobre el proyecto para el museo que tiene como uno de sus objetos estrella el sable corvo de San Martín y el otro atractivo gira en torno a la figura de Mariquita Sánchez, una de las figuras más importantes de la historia política del 1800.

El historiador especializado en el siglo XIX indica por otro lado que, a diferencia de lo que suele decirse, la gente no perdió el interés por visitar los museos clásicos y su patrimonio, sino lo contrario.

"Si uno ve las encuestas del Museo Histórico Nacional, la gente va a ver el sable de San Martín, no una pantalla"; aunque aclara que "la existencia de tecnología ayuda a que algún público pueda sentirse más motivado". De todas maneras, para Di Meglio, "los museos, sobre los que se sostiene cada cierto tiempo que son obsoletos y que ya no generan tanto interés alrededor del mundo con sus exhibiciones tradicionales, con una buena escenografía, luces y algunos recursos tecnológicos, siguen generando un interés muy grande".

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En ese sentido, explica que "no es que las nuevas generaciones dejan de interesarse, quizás lo hacen de otra manera, como cada generación revisa su presente y su pasado de maneras distintas. Pero eso no vuelve antiguas a las colecciones en lo más mínimo".

"En el mundo hay colas larguísimas donde la gente sigue yendo a ver los mismos cuadros, los mismos objetos, que por supuesto pueden ser favorecidos por otros lenguajes que hagan experiencias más lúdicas, más entretenidas en otros aspectos; y el museo va a incluir algo de eso en el futuro, pero no todavía por cuestiones de agenda y el armado del guión que que va a demandar un trabajo largo", sostiene sobre un trabajo que planifica a dos años.

Esto lo plantea desde su propia experiencia previa al frente del Museo del Cabildo, donde detalla que habían creado una aplicación para tener un "Cabildo tridimensional que uno podía ver como una postal de realidad aumentada" y actividades para utilizar con el celular durante la visita a la muestra, "pero no funcionaba mucho porque pocos la utilizaban"; sin embargo reconoce que el uso de "la tecnología ayudó a suplir cosas que no teníamos otra forma de contar", como los cuadros vivos, recursos que no descarta para el museo Museo Histórico Nacional.

"Grandes éxitos" es una muestra permanente que va a ir rotando sus objetos exhibidos, como los daguerrotipos y textiles, que se compone de piezas notables de la institución agrupadas temáticamente. Entre lo expuesto se encuentran los primeros símbolos patrios, algunos manuscritos destacados como el poema "Martín Fierro", de José Hernández, y "Adán Buenosayres", de Leopoldo Marechal, con su letra pequeña, y una serie de objetos que transformaron la realidad o que no llegaron a hacerlo, como un guiño interesante a la nueva lectura.

También se pueden apreciar los icónicos cuadros cuyas imágenes pueblan los libros escolares como la de gran porte del "Cabildo abierto del 22 de mayo de 1810" encargada por Adolfo P. Carranza -fundador del museo- un siglo después al chileno Pedro Subercaseaux, partituras de música del compositor Juan Pedro Esnaola del siglo XIX, el tintero del Congreso de 1816, el anillo de Manuel Dorrego fusilado por orden del unitario Juan Lavalle en 1828, o los relacionados con lo mortuorio como la galera que llevaba Leandro N. Alem al momento de su suicidio, hasta instrumentos musicales y distintos juegos como un ajedrez que perteneció a Juan Manuel de Rosas o sikus prehispánicos.

Entre los objetos que integran ese acervo también está el magnetófono que usaba Juan Domingo Perón para grabar sus mensajes a la militancia en Madrid, durante su exilio.

Los espacios temáticos no centrados en una figura, combinan objetos cronológicos diversos organizados en ejes como: "Manuscritos" y "Objetos que cambiaron la historia". Ahí también se incluye en esa serie la incorporación inusual de "Mundos populares" para un museo concebido desde una tradición patricia, "Objetos que casi cambiaron la historia" y "El sonido y el juego" con "juegos y música del del pasado argentino".

Otra propuesta a explorar es la de la "Revolución de la imagen", con los distintos tipos de fotografía desde la miniatura del retrato pintado, el daguerrotipo (con una colección importante) y el paso a la foto moderna durante el siglo XIX, y por último el "Memento Morí" sobre objetos en relación a la muerte con "Caja de sombras", un bouquet de guirnaldas de pelo de 29 personas de la familia del intelectual Juan María Gutiérrez (1809-1878), la caja que trasladó los huesos de Juan Lavalle, o el anillo de Dorrego al ser fusilado.

En "Mundos populares" se exhibe, por ejemplo, "Las esclavas de Buenos Aires demuestran ser libres y gratas a su noble Libertador" (1841) "una tela pintada, que son las libertas de Buenos Aires agradeciéndole a Rosas", explica Di Meglio sobre el cuadro que hace mucho tiempo no se exhibía, o una foto ampliada sobre votantes de una elección legislativa de 1886 en Catamarca.

Entre los que no cambiaron la historia se exhibe una máquina infernal enviada a Rosas para matarlo, una piedra que le tiraron a Roca, la espada de Beresford que quiso conquistar Buenos Aires, una caricatura denigrando a San Martín, por ejemplo.

"Se presenta con distintos temas la colección de otro modo", dice en referencia a "Grandes éxitos" y las otras dos muestras existentes "Panorama Cándido" y "Vida y belleza en los Andes prehispánicos", que se desarrollan en tanto avanzan con el trabajo largo de "reamar un guión completo de la historia argentina, que implica un trabajo de investigación y de muchas áreas que es largo y la pandemia retrasó", explica.

"Panorama Cándido" ofrece al visitante los 32 cuadros, la mayor colección, de la obra pictórica de Cándido López sobre la Guerra de la Triple Alianza, y lo que es un "clásico del museo dedicado a la Independencia y la figura de San Martín" que tiene el sable corvo, la pieza más popular del museo", desde 2015.

"Tenemos un gran trabajo por delante que es repensar y rearmar un guión sobre algo más clásico pero de otra manera, con los aportes más históricos, las innovaciones, las formas distintas de mirar los museos. El Histórico Nacional es un museo muy clásico en un punto donde la mirada histórica se renueva muy poco", dice en referencia al trabajo para el que se prepara la institución.

Sobre esta tarea acerca del guión, el también investigador del Conicet considera que "los guiones deben ser revisados, porque los museos cambian, porque la mirada del pasado cambia y es importante que este museo clave para el país a nivel histórico, tenga una renovación en ese sentido. Todo eso lleva tiempo y un trabajo serio".

El museo posee una acervo de unas 16.000 piezas, con un período muy completo del siglo XIX pero no cuenta con una colección destacada del siglo XX, "un siglo -que según argumenta el historiador- es fundamental a tomar para contar la historia argentina y entenderla". Y como idea para el museo se propone que sea "una manera en que la gente pueda visitarlo y darse una idea a través de lo material de la historia de este país".

Mientras tanto planifican para el 16 de diciembre la inauguración de una muestra temporaria de seis meses "que no tiene nada que ver con la tradición del museo pero que busca justamente otros públicos y otras temáticas" que es "una historia del rock argentino de la década del 80, con préstamos de particulares".

La muestra va explorar "ese momento tan de explosión de fin de la dictadura y principios de la democracia, y el apogeo de esta música, mostrando todas sus variaciones, entre la Guerra de Malvinas y el año 91".

"Los objetos no narran una sola historia. Por el contrario, se los puede hacer hablar de cuestiones diversas. Son las miradas sobre la colección y las preguntas que le hacemos las que le dan un sentido, las que construyen las historias que cada objeto contiene", expresa el texto curatorial.

El museo puede visitarse en Defensa 1600 de la Ciudad de Buenos Aires de jueves a domingos de 11 a 19.

Este sábado 30 de octubre participa de la Noche de los Museos, de 19 a 2 de la mañana, donde se podrán ver además la colección de arte prehispánico que también integra el acervo, entre otras actividades. (Télam)