El Museo del libro y de la lengua, que depende de la Biblioteca Nacional, festeja mañana su décimo aniversario con la reapertura del espacio y el relanzamiento de la exposición "La kermés del día después", que en esta oportunidad inaugura un altar en conmemoración de las víctimas de femicidio.

Luego de refacciones, obras en el edificio y una pandemia que obligó a reconfigurar las actividades in situ para trasladarlas al terreno de lo digital, ese umbral que proyectó Horacio González de la Biblioteca Nacional y que ahora comanda la escritora y ensayista María Moreno vuelve a encontrarse cara a cara con el público con una muestra que ya estuvo en exhibición pero que ahora amplía su catálogo con un altar y la proyección de videos.

Para celebrar esta fecha redonda, mañana a las 18 habrá una actividad en la que el director de la Biblioteca Nacional Juan Sasturain compartirá unas palabras sobre el espacio y además leerá una carta que escribió la directora del museo, quien si bien está en el día de la gestión, no puede estar presente físicamente tras sufrir un ACV. El cierre de la jornada estará a cargo de la cantante Gala Eva Pizarro con un brindis final.

Cuando asumió al frente de la institución María Moreno contó que su apuesta era "explorar una lengua plurinacional" una lengua "tuti fruti, sin aduana ni peaje, la de los pueblos originarios, las de los inmigrantes, las de los jóvenes, las locales , para no sólo dar cuenta de su existencia sino de su índole preeminente y política", como dijo a Télam.

Y señaló: "Bienvenidos al Museo los feminismos populares porque fue un honor para mi ser recibida en el espacio fundado por Horacio (González) y María Pía (López) y como feminista me interesa, en lugar de sostener un imaginario de ruptura y corte en aras de la originalidad , la parentalidad, una noción de Rita Segato mediante la que se recogen legados y nombres propios con una voluntad de acción política".

Precisamente en esa parentalidad convive la génesis que dio impulso al proyecto que finalmente se inauguró un 29 de septiembre de 2011 de la mano de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Como recuerda María Pía López a Télam, su primera directora: "Lo pensamos como un laboratorio cultural, un espacio de defensa de la soberanía idiomática (frente a las lógicas monárquicas y coloniales de la Real Academia Española, pero también a modos mercantiles de formatearla), un lugar de memoria crítica de la historia argentina, un sitio de reuniones en el que lo más nuevo podía darse cita, desde las editoriales independientes hasta los y las artistas y las activistas feministas".

"Allí discutimos el lenguaje inclusivo y le pusimos poesía, música y teatro, a muchas noches. Público y gratuito. Era parte del proyecto general de la Biblioteca pero a la vez su umbral, porque no debía ocuparse de la preservación sino de la intervención contemporánea y el cuidado de lo inmaterial. Todo eso sigue vigente y que las autoridades sean dos escritores es fundamental. Juan es un escritor popular y lúdico y María la más jocosa y barroca de nuestras feministas. Ella inventa y recrea todo el tiempo, y el Museo seguirá siendo ese laboratorio con el que soñamos", confía la socióloga y ensayista.

Para Esteban Bitesnik, trabajador de la Biblioteca Nacional y uno de los responsables de la reapertura del espacio, "es importante que el museo recupere ese espacio de visibilidad como la gestión de María Pía López y eso lo tiene muy claro María Moreno. Tiene que ser un lugar donde pasan cosas, donde la gente se acerca, hay actividades, donde se puede discutir, donde llevar muestras, presentaciones, discusiones, jornadas, presentaciones de libros, shows musicales".

Con ese espíritu, desde ahora y hasta fin de año, la agenda del museo ya tiene una programación en marcha que incluye debates, presentaciones y muestras, como la que se está pensando en conjunto con el archivo de Crónica en torno a los travesticidios y la crónica del lenguaje. En clave si se quiere más académica, de la mano de la Universidad Nacional de Córdoba, del 23 al 26 de noviembre se desarrollará el segundo Encuentro internacional Derechos lingüísticos como derechos humanos en Latinoamérica, "La furia de la lengua: reapropiaciones y resistencias" y el museo organiza tres mesas temáticas, cada una un día diferente.

Se trata de "La lengua de las locas" con la participación de Cecilia Palmeiro, Mariano López Seoane y Emmanuel Theumer; "Los disc jockey de la muerte" que reunirá a Albert Gilbert y Alejandro Kaufman y "El secuestro de la performance", con Vivi Tellas y Roberto Jacoby.

También se prevé la publicación de nuevos libros en el marco de la nueva colección Cuadernos de la lengua: ensayos, antología: "Antología degenerada. Una cartografía del lenguaje inclusivo" compilada por Sofía De Mauro y "La babel del odio. Políticas de la lengua en el frente antifascista", selección de Luis Ignacio García.

El museo abre al público de lunes a viernes de 14 a 19 con entrada libre y gratuita en avenida Las Heras 2555. (Télam)