El escritor y creador de contenidos Hernán Casciari profundizó, en una charla con Télam, sobre la anécdota con Messi y la experiencia de emigrar, de construir una vida en el exterior y de seguir eligiendo la Argentina como lugar donde expandir su negocio.

Mientras paladea todavía la anécdota por la emotiva devolución que le hizo Messi de su relato, Casciari está abocado por estos días a los detalles finales de una miniserie llamada "Canelones", con Darío Barassi y Verónica Llinás. El ciclo terminó de rodarse hace tres semanas, ahora entró en post producción y seguramente se estrenará entre junio y agosto de este año.

"Estamos, también, financiando la primera película dirigida por Diego Peretti que también protagoniza él. Contamos hoy con 1 millón 600 mil dólares de financiamiento de más de 9 mil socios. Esto no es colaboración, es una inversión en una empresa temporaria, que es una película. Nosotros mismos, incluso, compramos bono como cualquier hijo de vecino. Voy a riesgo, como todo el mundo: si la película es un fiasco y no se puede vender, pierdo mis dólares", dice.

- T: Pienso en Orsai en papel y en lo que pasó con la anécdota sobre Messi en la radio. ¿Cómo evaluás la convivencia entre el producto en papel y lo que pasa en la virtualidad, en las redes? ¿Qué te pasó con eso?

- H.C: Yo escribí un texto muy largo para la próxima revista Orsai que sale en febrero, una crónica periodística que suele leer solamente la gente que lee mucho. La revista Orsai es para un nicho de gente que tiene la lectura muy entrenada. Pero al mismo tiempo yo sé hacer un resumen de eso. Iba a salir al aire en mi columna los miércoles a la mañana, justo estaba llegando la Selección ese día, y dije bueno, voy a hacer un resumen de esto porque me interesa que la gente que no tiene el entrenamiento de lectura pueda entender lo básico de la historia que quise contar, que es largo y tiene que ver con emigrar. Hice un resumen, lo leí al aire y obviamente se viralizó. Principalmente por la efervescencia que ese día tenía la gente sobre cualquier tema que tuviera que ver con Messi y la Selección. 20 de diciembre, dos días después de que Argentina saliera campeón después de 36 años. Cualquier cosa que tires en Internet que diga Messi y Selección va a funcionar, para sacarme un poco el mérito. Después, para ponerme un poco el mérito, hablaba sobre algo que no se estaba hablando: emigrar. No es la historia sólo de Messi, es la de muchos. Eso caló tanto que le llegó a Antonela en TikTok. Y a mí me parece que lo que pasó es que ellos recordaron. Lo difícil que es, lo complicadísimo que es. Aunque tengas la heladera llena o tengas sólo dos limones. Es complicado cuando querés mucho tu tierra, aunque seas millonario. Y ellos entendieron eso. Messi tuvo la humildad y la generosidad de mandar un whatsapp. "Qué cierto que es", decía. Y a mí me conmovió mucho eso. Pensar en cómo le caían las críticas en ese momento, en los malabares que hacía él para no perder su acento. Y que haya sobrevivido al maltrato de los periodistas. Ese chico se levantó, renunció, volvió y ganó.

- T: Sobre la experiencia de emigrar, vos hoy elegís vivir en Buenos Aires con tu familia, pero tenés una hija que nació y vive en España. ¿Volverías en España, o afuera?

- H.C: No. Ni de vacaciones. A veces tengo que ir, pero me cuesta un montón. Prefiero que Nina, mi hija, venga, y por suerte ella prefiere venir. Al principio me generaba rechazo, ahora ya no porque estoy seguro de mí mismo. Lo más aburrido es estar en un lugar y estar viendo todo el tiempo qué pasa en otro. Te hace mal a la cabeza. Yo no soy un gurú y esto no es para todos, es muy personal, hasta privado. Construí un montón de cosas estando afuera, pero la que más me gustó construir es la de darme cuenta que Argentina es mejor. No la hice acá. No hay nada mejor que esto en ninguna parte del mundo si sos de acá y entendés todo. Si te gusta el caos y te interesa la improvisación, la creatividad, que las cosas estén mal y se puedan cambiar, que estén bien y vuelvan a estar mal. Si te gusta levantarte a la mañana sin saber lo que va a pasar, no hay ningún lugar mejor que este. Si no te gusta eso, tenés el resto del mundo. (Télam)