Arquitecto y sobre todo artista, el argentino Alejandro Propato, que tiene expuesta ahora su obra "Rojo Flor" sobre el Parque de los Niños, relata sus comienzos con las instalaciones de gran formato que interactúan con la naturaleza y sus elementos, obras efímeras, desmontables y rearmables en otros horizontes

"El inicio de estas experiencias fue con la obra 'Arte de las playas' en el 2000. Hacía unos años estaba haciendo esculturas e instalaciones en espacios cerrados y se me ocurrió que era una buena idea combinar ambas para el verano en la playa. Armar una instalación y ubicar debajo de ella las esculturas, y ofrecer la idea a algún balneario", cuenta Propato.

Criado en Comodoro Rivadavia, "la ciudad del viento", relata que "mientras pensaba en cómo sería la obra apareció el viento y con su fuerza rompió toda la instalación hecha con telas y plástico transparentes", y redujo la instalación a girones agarrados a mástiles. "Esa imagen me cautivó, por el movimiento que iba a tener, la forma se la iba a dar el viento, iba a tener vida", evoca.

"La forma de materializar la idea fueron banderas de distintos colores y tamaños. Algunas de hasta 10 metros de largo -señala-. Como un barco, la obra iba a itinerar por la costa argentina. En las distintas localidades de la costa en que presentó este proyecto se mostraron muy entusiasmados, hasta lo declararon de interés cultural".

La obra fue itinerando durante el verano por Cariló, Villa Gesell, Mar del Plata, Las Grutas, Puerto Madryn y la playa que se encuentra en el límite entre Chubut y Santa Cruz.

En el 2003 por gestión de un director de teatro holandés que estaba realizando una performance en el espacio cultural Alas de Fuego que Propato dirigía en ese momento, fue invitado a participar con "Arte de las playas" en festival de Street Art en Europa.

Tuvo el auspicio de la European Network of Street Art (Eunestar) e instaló la obra en Países Bajos, Bélgica, Inglaterra e Irlanda, y en 2009 y 2010 en Sculture by the Sea en Australia.

Propato asegura que su experiencia interviniendo el espacio público en el extranjero fue muy positiva.

"La gente veía con mucho respeto y alegría la combinación de arte y naturaleza. En el verano de Dinamarca presenté por primera vez Amanecer permanente. En esa época amanece a la 4 de la mañana y les encantó poder tener un amanecer a mano a cualquier hora del día", destaca.

"Todas estas obras tienen un vínculo con el horizonte libre y pude ver una relación muy intensa con la gente de la Patagonia acostumbrados a ese tipo de horizonte. A la gente de la ciudad de Buenos Aires les cuesta más, pero ya los voy a acostumbrar a levantar la vista y enamorarse del horizonte del Río de la Plata", promete.

Algunas otras de sus obras de sitio específico son "Adentro del verde", "Otoño inverso" y "Proa vegetal", la única realizada con restos de árboles y emplazada en el Parque Nacional los Alerces, a orillas del lago Futalaufquen en Chubut.

En su recorrido, el artista y escultor toma como referentes de su práctica a personalidades como "Christo y Geanne Claude, por su audacia en la intervención del espacio público, Olaffur Eliasson por el manejo de la intensidad lumínica en sus obras, Anish Kapoor por como le crea un cuerpo material al color, Theo Jansen por la vitalidad de sus criaturas y Julio Le Parc por su inmensa obra cinética", enumera.

Tiene como proyecto una próxima obra, "Bosque alado", y el lugar pensado para montarla es el espacio del Espigón Plus Ultra, que "con su bóveda de inmensas tipas" es el germen de la nueva obra. Aquí el color "será el blanco que contrastará con las sombras creadas por las tipas y la geometría poética querrá darles unas gigantescas alas al espacio". (Télam)