La socióloga Daniela Szpilbarg, especializada en estudiar los procesos sociales ligados al libro, advierte en “Cartografía argentina de la edición mundializada” que los agentes como intermediarios concentran el poder de controlar los flujos transnacionales de literatura, “lo cual los convierte en check points, en aduanas donde se verifican los atributos requeridos para el ingreso a la literatura mundial”.

La autora sostiene que esos puentes “producen” literatura y que su intervención no es en absoluto pasiva.

Fue el encuentro entre Gabriel García Márquez y Carmen Balcells el que inauguró la práctica de la representación de los escritores a través de los agentes. Su agencia consiguió a autores notables entre los que había seis premios Nobel. Con espíritu de madre sobreprotectora, rescató a Mario Vargas Llosa de un trabajo en Londres para que pudiera dedicarse a ser escritor a tiempo completo y que negoció de forma aguerrida los derechos de las novelas que escribía García Márquez.

“Una noche Carmen me invitó a una cena en su casa con todos los grandes escritores de la época. Me los presentó como si yo fuera la gran novelista cuando era una niña que no sabía nada de nada. Así me dediqué a escribir en adelante. Carmen estuvo conmigo siempre, no solo era mi editora, era mi amiga, mi confidente y lamenté mucho su partida”, contó Isabel Allende sobre Balcells, quien murió en 2015. Su agencia sigue representando a cientos de autores.

“Adopto la personalidad de los ochocientos cincuenta escritores que representa la agencia, así que padezco una suerte de masivo desorden de personalidad”, se define Andrew Wylie, actualmente uno de los agentes más importantes del ámbito literario internacional. Apodado “El Chacal” por su estilo controvertido y sagaz para negociar, el último capítulo de la saga con la que construye su larga trayectoria de personaje polémico fue en noviembre, cuando se negó a renovar el contrato con la pequeña editorial española Pre-Textos por los derechos de traducción y publicación en castellano de la última premio Nobel de Literatura, Louise Glück. Pre-Textos acusó a Wylie de ofrecer la obra de la poeta “a espaldas de la editorial al mejor postor, ignorando de esa manera el esfuerzo realizado por sus editores españoles”.

El agente, quien lleva cuarenta años representando a escritores como Emmanuel Carrère, Jorge Luis Borges, Vladimir Nabokov o Roberto Bolaño, argumentó que el cambio de editorial se debe a un simple incumplimiento: “Rechazamos una oferta de renovación de Pre-Textos debido a sus anteriores promesas incumplidas y a la falta de comunicación, no por el bien de una subasta”. Finalmente, el sello Visor adquirió los derechos y editará la obra de la poeta. (Télam)