Con el apoyo de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, intendentes bonaerenses encabezados por Verónica Magario (La Matanza) se hicieron presentes en la Casa de la Provincia con el fin de pedirle a la gobernadora María Eugenia Vidal la declaración de la Emergencia Alimentaria.

Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), uno de los alcaldes que estuvo presentes, manifestó que “muchas escuelas donde a través del SAE tienen cupo para 300 chicos, están asistiendo más de 500. Porque esta situación de crisis económica y social afecta a las familias y el comedor de la escuela termina siendo el punto donde muchos jóvenes se terminan acercando, incluso las familias se acercan para ver si hay sobras para llevarse a sus casas, y la demanda sigue en aumento”.

En tanto, Magario declaró que este pedido es en representación de los 50 intendentes peronistas de la provincia y que debe ser analizado de inmediato ante la aguda situación que se vive a lo largo y ancho del país.

Cabe recordar que desde la Pastoral ya se había realizado dicho pedido. De hecho, en un escrito rubricado por el monseñor Jorge Lugones (obispo de Lomas de Zamora), resaltaron que en los últimos meses y “ante el grave crecimiento de la pobreza, el desempleo y el aumento indiscriminado del precio de los alimentos en la canasta básica, nos encontramos en una situación de emergencia alimentaria y nutricional”.

En este sentido, se pidió “una canasta básica para la primera infancia, con productos esenciales que puedan distribuirse gratuitamente o a un costo convenido, para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, la salud y la atención de calidad para niñas y niños”. La misma, debe incluir “medicamentos, vitaminas, leche líquida y en polvo y otros productos lácteos, carne, pescado, frutas, verduras, huevos, legumbres, otros nutrientes y pañales, entre otros productos esenciales”.

Por otra parte, se reclamó “aumentar el presupuesto para los comedores y las escuelas, las huertas comunitarias y familiares y las empresas agrícolas familiares y sociales, garantizando al mismo tiempo la equidad y la calidad federal de los servicios de atención alimentaria y nutricional". La pobreza afecta al 51.7 por ciento de los niños y adolescentes en el país”.

“Aunque el Estado nacional está interviniendo con más ayuda alimentaria, esto puede no ser suficiente para aliviar las deficiencias de este período, por lo que pedimos el establecimiento de las medidas necesarias para declarar la emergencia alimentaria y nutricional en todo nuestro país”, concluye el comunicado