Bullrich puso el foco en los inmigrantes con antecedentes penales.

“Toda persona que tenga antecedentes de delitos federales que tengan pena privativa de la libertad no va a poder entrar” al país, declaró la Ministra de seguridad de la Nación, al ser consultada por la nueva modalidad de migraciones que se intenta implementar en nuestro país.


Además, agregó que también se acelerará el trámite de expulsión de los extranjeros que cometan delitos en Argentina, con el fin de reducir los porcentajes de delitos; y que se busca que se afiancen las relaciones de confianza entre las personas.


Acerca del control que ya se realiza, si bien la ministra dijo que el 90% de las personas que ingresan en el país ya son registradas por migraciones, especificó que éstos se fortalecerán.


“Del 6% de presos de todo el país, (pasó) a 33%, y son extranjeros que cometen delitos que tienen que ver con el narcotráfico” explicó la funcionaria macrista, quien sumó: “acá vienen ciudadanos peruanos y se terminan matando por el control de la droga, vienen paraguayos y se terminan matando por el control de la droga, no tanto bolivianos”.


Si bien el cambio en los controles de migraciones impulsado por el Ejecutivo tiene varios ítems que acompañarían estas medidas detalladas por Bullrich, como por ejemplo el intercambio de información con Interpol, potenciar el trabajo del RENAPER (Registro Nacional de las Personas), entre otros, la funcionaria insistió en las comunidades linderas a nuestro país: “tenemos que ordenar las relaciones con Paraguay, Bolivia y Perú”.


Por último, Bullrich comentó el avance que hubo con respecto a los operativos de desbaratamiento de bandas internacionales que actúan aquí, “los chinos son una mafia: este año desbaratamos una banda que le cobraba $25 mil dólares por familia para instalarse en Argentina”