Jorge Ingaramo, exfuncionario del Ministerio de Economía, avizoró un duro panorama si no se adelantan las elecciones: “Todos nos equivocamos, yo estoy en la primera fila. De todos modos, esto no puede quedar así cuatro meses. En cuatro meses esto es peor que en 2001 porque no hay ninguna chance de que el Gobierno recupere capacidad electoral. Pensemos que puede pasar con la suba de la tasa, con la venta de bonos. No hay manera de que se pueda recomponer”, sostuvo.

“Pobre Alberto, va a ser el socio de la desgracia porque va a tener que defender lo que le queda a él. Lo que haría, si fuera Macri, es acortar los plazos. Propondría que el Banco Central haga feriado cambiario, cuidando las reservas y que deje las operaciones online pero que no se puedan comprar dólares, que se cambie el Gabinete y se ordene un equipo negociador con Alberto Fernández y con la gente del Fondo que está en Argentina”, añadió.

En este sentido, reclamó que haya “un compromiso que va a estar todo tranquilo en las calles, que pronto se va a conocer una estrategia económica de transición. Que entregue antes el poder. Nadie va a pagar impuestos, esto es una situación de vacío de poder increíble”.

“Se va a ir toda la guita ¿Qué van a hacer los mercados? El Banco Central no tiene los dólares para aguantar cuatro meses. Hay que acortar los plazos, que la primera vuelta sea en 15 días y en un mes se haga el cambio de Gobierno. Se vació el poder que tenía el acuerdo firmado con el FMI. La plata se va a ir por una canilla. Tienen que reflexionar rápidamente, con un comité de crisis. Si hace falta convocar al Congreso para adelantar las elecciones”, subrayó.

Finalmente, el especialista remarcó que “esto no va a aguantar si no hay definiciones concretas. Está todo atado con alambres. Imagínense al Banco Central entregándole la llave el 10 de diciembre a la conducción del próximo Gobierno. La llave y nada más”