Pichetto había criticado a la inmigración, al decir que Argentina 'recibía toda esa resaca' en referencia a inmigrantes de Latinoamérica. Los dichos xenófobos le valieron todo tipo de críticas de todos los rincones políticos. Ahora fue el turno de quien supo ser su jefa como presidenta de la Nación.

Cristina Kirchner sostuvo: "Voy a ser cruda, asignarle a la inmigración la causa de los problemas económicos es una inmensa burrez". La ex mandataria añadió que "asusta el surgimiento de ideas extremas, que cargan en la cabeza de los migrantes los problemas económicos" y recordó que en su momento "el nazismo atribuyó a los judíos la falta de trabajo y la inflación".

La ex mandataria aprovechó también para hacer un análisis del triunfo de Donald Trump en Estados Unidos y dijo que "representa la crisis de la representación política producto de la aplicación de políticas neoliberales desde el Consenso de Washington".

"Se nos acusaba de proteccionista y acaba de ganar alguien que hace del proteccionismo, de sus trabajadores, de sus empresas y de su mercado interno una bandera", comentó la ex presidenta.