Presionado por el Congreso y luego de que horas antes renunciaran el canciller, Ernesto Araújo, y el ministro de Defensa, Fernando Azevedo, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, realizó su primera reforma ministerial tras dos años de Gobierno.

Los cambios afectan a seis altos cargos: los ministerios de Defensa, Relaciones Exteriores y Justicia, así como la Secretaría de Gobierno, la jefatura de Gabinete de Presidencia, conocida como la Casa Civil, y la Procuraduría de la República.

En un comunicado, la Presidencia confirmó que el embajador Carlos Alberto Franco reemplaza a Ernesto Araujo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en tanto que Walter Souza Braga liderará el Ministerio de Defensa en sustitución de Fernando Azevedo. En el Ministerio de Justicia, el jefe de la Policía Federal, Anderson Torres, reemplazará a André Mendonça. Los cambios en estas tres carteras se dieron horas después de que sus respectivos ministros renunciaran a sus cargos. Paso seguido, Bolsonaro también confirmó el nombramiento de la diputada del Partido Liberal, Flávia Arruda, en la Secretaría de Gobierno a cambio del general Luis Eduardo Ramos.

Ramos, por su parte es trasladado a jefe de la Casa Civil, la jefatura del Gabinete de la Presidencia. Así, André Mendonça regresa a la Fiscalía General de la Nación (AGU), cargo que ocupó hasta abril del año pasado. Mendonça sustituirá a José Levi, que también salió de su posición esta tarde.

La primera dimisión que se conoció fue la del canciller de Brasil, Ernesto Araújo, tras semanas de insistencia de la propia base política del mandatario que rechazó las críticas del funcionario contra dos de los mayores productores de vacunas contra el Covid-19: China y los Estados Unidos, al punto de acusarlo de obstaculizar la adquisición de antídotos en momentos en que crece la emergencia sanitaria.

En el caso del ahora exministro de Defensa, Fernando Azevedo, la situación es distinta. Su entrega del cargo fue recibida con sorpresa por el país. No está clara la motivación de su salida, indica este martes el sitio France24.com Sin embargo, y según los analistas políticos, Bolsonaro prescindió de él porque busca más apoyo de los militares y Azevedo representa un ala moderada de las Fuerzas Armadas. Incluso declaró abiertamente su oposición a que los militares participen en Política, pero bajo el actual Gobierno se ha nombrado la mayor cantidad de uniformados en cargos públicos, una situación que no se veía desde la época de la dictadura.

Hace al menos dos semanas ya comenzaba a presagiarse esta reforma ministerial con la cabeza del entonces ministro de Salud el general Eduardo Pazuello, desplazado por el cardiólogo Marcelo Queiroga.

Más allá de las visiones opuestas entre ministerios y el Ejecutivo, analistas políticos consultados por la corresponsal de France 24 en Brasil, Valeria Saccone, resaltan que el reemplazo masivo en el gabinete de Bolsonaro correspondería al denominado Centrão, o "gran centro", un conjunto de partidos políticos que aparentemente no tienen una ideología definida. NA/OM NA