(Por Eva Arroyo, de H.I.J.O.S.-Jujuy, querellante en la causa por la Noche del Apagón)

Hace 45 años en Ledesma, durante la noche, la oscuridad se quiso robar la verdad, la verdad sobre el poder y los atropellos que el Ingenio Ledesma desplegaba sobre lxs lugareñxs. Un pueblo entero intento ser silenciado con terror, había que disciplinar tal atrevimiento, y "limpiar el país de indeseables", dijo Lemos, ex directivo de la empresa Ledesma SAAI.

Pero a pesar de lo pretendido, la verdad siguió saliendo a la luz y durante décadas, las madres, lxs familiares de lxs que no volvieron y las víctimas sobrevivientes, peregrinaron por instituciones amigas y "enemigas" contando la verdad de lo que había pasado aquella noche y otros días, y con el tiempo lxs hijxs seguimos el mismo camino.

El Poder Judicial, hace más de 40 años requerido ante eso crímenes atroces, a pesar de tener todos los elementos necesario del caso, intentó despojarnos también de lo que ellxs llaman "la verdad real", alejadxs de su responsabilidad y mandatos asignados, nos negaron nuestros más elementales derechos, pero no contaron con el profundo amor que le profesamos a lxs nuestrxs, ese que ilumina nuestras vidas y guía y sostiene nuestras luchas.

Dicen que la justicia cuando llega tarde no es justicia. Lo creemos firmemente pero también creemos en la condena social que evidencia la falta de justicia formal y que es la que instala esa verdad que se nos intentan robar. La empresa Ledesma, su propietario y sus exdirectivos quedarán en las crónicas de la historia impregnada de esa verdad. No será solo recordada por ser una empresa pujante sino también porque esa pujanza se sustentó en arreglos políticos, en la expropiación de tierras, en la explotación de cientos de trabajadorxs que vivían hacinadxs, sin atención médica y morían en los surcos, una verdad velada, hasta que llegó esa generación de los '60 y ´70 los evidenció y no les dieron sosiego.

Fue alto el costo que pagaron lxs nuestrxs y que pagan aún lxs víctimas que valientemente se abrazan a la verdad y desafían con su testimonio sin cedérsela ni un milímetro a lxs amxs del ramal jujeño. Aunque Blaquier y su séquito, los de las juntadas en el Hotel Alvear, intenten tirar abajo la verdad y él desvaríe diciendo que somos un 'zurdaje' envidioso de su tan alto intelecto y de su capacidad para hacer plata, y que no le perdonamos ser un hombre de éxito y chille como un porcino, la verdad saldrá a la luz.

El Poder Judicial, hace unos días, no solo confirmó que los exdirectivos del Ingenio, Blaquier y Lemos, son responsables de los crímenes cometidos durante la última dictadura militar, sino que además tiró abajo la mentira y, reparando de algún modo, puso en evidencia que la verdad histórica y real es la que sostuvieron durante décadas las víctimas sobrevivientes, las madres, lxs hijxs y lxs familiares y que esa verdad viene acompañada de una "verdad primera" y que a lxs nuestrxs le costó la cárcel y/o la vida el indignarse ante las injusticias y los atropellos cometidos por los inescrupulosos, esos, que luego serían sus verdugos.

(Télam)