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Un viaje por los parques del centro de la historia al verde del litoral

Por Agencia Télam

05-07-2019 01:15

Las vacaciones de invierno ofrecen en los parques nacionales múltiples oportunidades para experimentar diferentes emociones, como las de sumergirse en el Triásico en Talampaya, descubrir los misterios de la selva, y desandar el litoral hasta llegar a una explosión de Palmeras a orillas del rìo Uruguay.

En el centro oeste del país, La Rioja ofrece la posibilidad de ingresar al Triásico para admirar la dimensión del lugar desde una escala humana al visitar el Parque Nacional Talampaya y sus emblemáticos circuitos, que se recorren desde sus dos áreas de servicios: Cañón de Talampaya y Cañón del Arco Iris.

Es un Parque para conocer la historia de la tierra y del hombre con opciones para todos los gustos, entre ellas la de realizar una recorrida en bicicleta y pedalear entre imponentes paredones rojos de ciento cincuenta metros de altura.

La localidad de Villa Unión es el principal centro de servicios turísticos de la región con oferta hotelera para hacer base.

En el mismo viaje se puede visitar, a unos 80 kilómetros al sur por la Radio Nacional 76, el vecino Parque Provincial Ischigualasto, también conocido como Valle de la Luna, en San Juan, un área de enorme relevancia paleontológica y escénica, declarada sitio del Patrimonio Mundial junto a Talampaya.

Una muestra de la exuberante Selva Misionera se encuentra representada en el Parque Nacional Iguazú, un Sitio Patrimonio Mundial de la Unesco, un destino imprescindible para el invierno.

Las Cataratas son el punto central de los dos parques homónimos -uno en Argentina, el otro en Brasil- que comparten el nombre que en idioma guaraní significa Aguas Grandes.

Dos aeropuertos internacionales y una gran variedad de servicios turísticos completan la oferta de alojamiento, gastronomía y entretenimiento.

Corrientes tiene sus particularidades naturales y culturales para recibir a los visitantes, con los Esteros del Iberá como atractivo diferencial.

Parte de este gran ecosistema está abierto al público en distintos sectores, todos núcleos integrantes del Parque Nacional Iberá.

Su vecino cercano, el Parque Nacional Mburucuyá tiene senderos autoguiados, y el estero Santa Lucía, ofrece excursiones para avistaje de fauna y senderismo para transitar por uno de los humedales más extensos del planeta.

A 570 kilómetros hacia el sur, se encuentra el Parque Nacional El Palmar, parte fundamental de la propuesta integral de invierno de la provincia de Entre Ríos, que se complementa con la oferta de turismo termal que cada año se renueva en las localidades costeras de los ríos Paraná y Uruguay.

El área recreativa del Parque cuenta con restaurante y confitería, puesto de artesanías, camping organizado y proveeduría.

Los senderos son de fácil acceso y permiten una vista combinada con otros puntos turísticos de la región como Colón (a 54 km) y Concordia (a 65 km), ambos con interesante oferta hotelera y gastronómica. (Télam)