zona

Los tres pueblos bonaerenses que destilan encanto, historia y sabor para un turismo pospandemia

Por Agencia Télam

28-08-2020 02:15

A pocos kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, los pueblos de Carlos Keen, Tomás Jofre y Uribelarrea reflejan el encanto de las localidades bonaerenses que cuentan con historia, por lo general asociada al ferrocarril, y que se han reconvertido en polos gastronómicos ideales para cuando regrese la actividad turística una vez habilitados los permisos para viajar tras la crisis de la Covid-19.

Con la magia de un lugar que parece detenido en el tiempo, Carlos Keen es un pueblo situado a 83 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, que conserva las características de su fundación en 1879.

Esta pequeña localidad de 560 habitantes, que creció al ritmo de la construcción del ramal ferroviario Luján-Pergamino, se destaca por su variada oferta gastronómica, que incluye exquisitos platos criollos y la elaboración de alimentos orgánicos.

En el predio de la estación se encuentra el “Centro Cultural y Turístico Carlos Keen”, otro de los imperdibles, donde todos los años se realiza la Fiesta del Sol.

Durante el evento, organizado por artesanos, se puede disfrutar de la feria regional y participar del fogón con quema de sueños y deseos al final de la tarde.

Por su parte, a tan sólo una hora del centro porteño, se ubica Uribelarrea, una localidad del partido de Cañuelas fundada en 1890 y habitada por 1282 habitantes, que tuvo su apogeo en la década del treinta, con el auge de la producción lechera.

Las callecitas de tierra, las casonas centenarias de ladrillo y el paisaje rural han convertido a Uribelarrea en un pueblo de película, elegido en varias oportunidades como set de filmación por reconocidos directores, y donde todos los años se celebra la “Fiesta de la picada y la cerveza”.

Allí el viajero podrá disfrutar de una exquisita variedad de productos regionales y de las mejores picadas artesanales y visitar el museo de máquinas y herramientas “Leopoldo Rizzi”.

También del archivo ferroviario “Ignacio Marcos”, la plaza República del Líbano, el antiguo telégrafo, el exbar, la fonda y vivienda de la familia Broggi, el centro tradicionalista, entre otros atractivos.

En tanto, Tomás Jofré, en el partido de Mercedes, es una pequeña localidad de 200 habitantes ubicada sobre la Ruta Provincial 42, a unos 100 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.

Fundada el 24 de marzo de 1911, su verdadero nombre es “Jorge Born” pero más tarde adoptó el nombre de la estación de ferrocarril.

Asados, chacinados caseros, entre los que se destaca el afamado salame mercedino, quesos, pastas y postres típicos, son algunos de los platos que se pueden disfrutar en el lugar.

Más de cien artesanos exponen sus producciones en la plaza principal y, por la tarde, el paseo en sulky y los espectáculos de folclore son la atracción principal. Además, cada año se realiza la popular fiesta de la “Galleta de campo”.

Estas tres localidades forman parte de la amplia oferta turística que tiene preparada la provincia de Buenos Aires para recibir visitantes en una etapa pospandemia, y que cumplen con los requisitos para lz nueva normalidad de los viajes: cercanía y amplitud para evitar las aglomeraciones. (Télam)