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Hallan varios centímetros de sal al limpiar una pileta hidrotermal de un hotel en Carhué

Por Agencia Télam

24-07-2020 04:00

Varios centímetros de sal aparecieron acumulados sobre distintos sectores de una pileta hidrotermal al ser vaciada de un hotel de la localidad bonaerense de Carhué, un fenómeno que se suma al manto de sal que se registró sobre la costa del lago Epecuén debido a la combinación de las aguas locales con las bajas temperaturas.

En esta oportunidad la situación que fue viralizada a través de las redes sociales se registró el 22 de julio cuando se realizaba el vaciado de una pileta hidrotermal ubicada en las instalaciones del Epecuén hotel ubicado en la calle Roque Sáenz Peña 880.

"Habíamos visto la pileta con el agua estancada, sin poder ver el piso, por lo que se decidió vaciarla con el fin de limpiarla y cuando fuimos a verla había en en el borde de cerámica unido a la vereda y el perímetro con varias partes de sal, rompiendo y cayendo adentro", señaló hoy a Télam, Rubén Besagonill, el dueño del hotel.

El hombre de 57 años y de familia de hoteleros dijo que "se veía claro la cantidad de sal por lo que al otro día una vez que se vació fue una sorpresa porque el banco de hidromasaje por ejemplo, tenía alrededor de 10 centímetros de espesor y el piso, si bien no lo vimos en la punta de la cámara de fondo donde chupa la bomba, estaba casi tapado de sal".

"No lo tocamos más, prendimos la caldera y le dimos un poco de temperatura a la loza radiante para que se afloje porque la sal se diluye", afirmó el empresario hotelero.

Besagonill dijo que "ésto ocurrió porque siempre está climatizado el sector y este fue el primer año que no se climatizó y con el frío se cristalizó el sulfato de sodio", en referencia a que, desde que comenzó la pandemia por el coronavirus, el sector hotelero de Carhué, que vive de las termas, debió cerrar sus puertas.

"Jamás vimos ésto, la calefacción está prendida tanto en el verano como en el invierno en la pileta", sostuvo el empresario y explicó que por el cierre del hotel a raíz del coronavirus "está todo frío, no se le agrega ni saca agua a la pileta, se evaporó naturalmente de una u otra forma, además el ambiente estaba abierto para que se ventile porque si no con la humedad estropea todo".

"El agua de la pileta se trae del lago a través de un proveedor que trabaja con un camión de acero inoxidable similar al de los tambos que nos deja un tanque de agua una vez por semana que es lo que se gasta por el filtrado y limpieza, se prenden las bombas, se enjuagan, proceso que demanda entre 300 y 400 litros", explicó.

Besagonill dijo que "en los siete días lleva 6.000 litros, la pileta siempre está cristalina como cualquier club y también se clora muy suavemente".

"A pesa de tener toda la sal uno mira el agua de la pileta y se ve transparente como si fuera de agua dulce", añadió al explicar que "al ser tan pesada cuando uno ingresa flota directamente".

Sobre la situación debido al coronavirus, el empresario dijo: "a nosotros nos mató, nuestra familia vive del turismo, no tenemos otra actividad y no nos ingresa un peso de nada".

El hotelero contó que para poder solventar los gastos y pagar a empleados "pusimos en una cochera sanitarios y colchones, entre otros elementos, que teníamos apilados, con el fin de ponerlos a la venta para pagarle a 32 personas".

Carhué, en el oeste de la provincia de Buenos Aires, a 520 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, posee 900 plazas hoteleras y es vecina al Lago Epecuén, reconocido en todo el mundo por las propiedades de sus aguas hipermarinas.

Este lago presenta en sus aguas una concentración de entre 180 y 200 gramos de sal por cada litro, más de cuatro veces la que se encuentra en el mar, lo que convierte al Lago en un "flotario natural" y hace que sus aguas sean sólo comparables con las del Mar Muerto, en Oriente Medio. (Télam)