zona

Gendarmería junto a la Policía Boliviana detienen a peligroso criminal con pedido de captura internacional

Por Agencia Noticias Argentina

22-01-2019 07:15

Un narco que se encontraba prófugo y que pertenecía a una de las bandas más peligrosas de la Argentina fue detenido en las últimas horas en la localidad boliviana de Yacuiba, tras una tarea que articularon efectivos de Gendarmería Nacional y la Policía de ese país. El fugitivo tenía una notificación roja de Interpol por ser el encargado de ingresar la droga al norte argentino. Fuentes de la fuerza señalaron que el apresado fue identificado como Mario Morfulis Herrera, cuñado de Delfín Reynaldo Castedo, quien fuera considerado uno de los narcos más peligrosos de la Argentina al momento de su arresto en 2016. Gendarmería Nacional articuló acciones fundamentales con la Policía de Bolivia que permitieron detener en Yacuiba a Morfulis Herrera. "Estamos muy satisfechos porque, una vez más, la cooperación en el ámbito internacional arroja resultados concretos en materia de lucha contra los delitos complejos. Para combatir a las bandas transnacionales tenemos que seguir profundizando los lazos con los países de la región, promoviendo el trabajo en equipo en vistas de un objetivo común: llevarles tranquilidad a los ciudadanos", afirmó la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. Morfulis Herrera es argentino nacionalizado en Bolivia y desde allí ingresaba la droga al norte argentino con el fin de proveer las sustancias ilegales a la red narco que lideraba su cuñado, quien tras estar 10 años prófugo de la Justicia fue detenido por Gendarmería Nacional en la localidad bonaerense de Ituzaingó, en 2016. Desde entonces, la fuerza intensificó las tareas de inteligencia criminal para dar con el resto de los miembros de la banda

El Juzgado Federal Criminal y Correccional número 2 de Lomas de Zamora, a cargo de Federico Hernán Villena, emitió la orden de captura internacional sobre Morfulis Herrera, imputado por asociación ilícita en infracción a la Ley 23.737. Las pruebas daban cuenta de que el fugitivo podía estar residiendo en Yacuiba, Bolivia

Allí fue finalmente detenido por la policía boliviana en un operativo en el que se lo aprehendió por tenencia y portación ilícita de armas de fuego. A pesar de que presentó documentos apócrifos para ocultar su real identidad, los convenios entre la Argentina y Bolivia permitieron corroborar rápidamente que se trataba del cuñado de Castedo. Dentro de la Organización Narcocriminal, este hombre se encargaba de la logística del Transporte Aéreo de cocaína desde la República del Perú, en coordinaciones con un piloto de nacionalidad colombiana, quien hacía una escala en el Estado Plurinacional de Bolivia, desde donde Morfulis trazaba lineamientos para la entrega en Argentina. La modalidad consistía en "bombardeos de estupefaciente", para evitar el aterrizaje, y ser inmediatamente recogida en vehículos todo terreno

Esas drogas, arribaban a Buenos Aires en medios terrestres bajo diferentes mecanismos de ocultamiento y luego continuaban con su destino final, que era Europa. Finalmente, los efectivos bolivianos trasladaron el lunes por la noche al detenido hasta el paso fronterizo en el puente internacional Salvador Mazza-Yacuiba

Allí personal de la Sección de Investigaciones Antidrogas "Salta" de Gendarmería Nacional coordinó su traslado hacia las oficinas de Migraciones, dando cumplimiento a la notificación roja de Interpol. GAM/OM (Noticias Argentinas)