sociedad

Una mujer salteña busca respuestas tras denunciar por abuso a un maestro rural

Por Agencia Télam

27-12-2018 11:15

Una mujer de 32 años denunció, tras 20 años, a un maestro de una escuela rural a la que concurría en su infancia, en un paraje de la localidad salteña de El Quebrachal, por hechos de abuso sexual a los que la sometió entre los 10 y los 12 años, y ahora busca respuestas de la justicia y del Ministerio de Educación de Salta.

“Quiero pedirles a todas las chicas que sufrieron algún tipo de abuso que no callemos más, para que no haya otras víctimas”, expresó Nancy Gómez a Télam, tras lo que agregó que es necesario “tener una perspectiva más solidaria entre las víctimas”.

Nancy, de 32 años, comentó que busca “respuestas” tanto del Ministerio de Educación de Salta como de la justicia, tras denunciar, el pasado 17 de diciembre, a Dardo Escobar, un maestro de la escuela rural Pastora Lobo de Pauna, ubicada en el paraje El Vencido, a 33 kilómetros de la localidad salteña de El Quebrachal, en el departamento Anta.

Allí concurrió ella durante la primaria, y denunció que fue víctima de abuso sexual en varios hechos ocurridos entre los 10 y los 12 años, en una habitación de la escuela plurigrado, a la que la introducía el maestro, que luego fue el director de la institución y ahora tiene un cargo superior en el Ministerio de Educación.

La mujer explicó que decidió denunciarlo después de 20 años, al tomar contacto con una mujer que también había sufrido abuso en su niñez, por parte de un vecino, lo que le generó “un punto en mi psiquis que me permitió hacer la denuncia pública”.

Luego se presentó ante una dependencia policial en el municipio de Metán, donde radicó la denuncia, por lo que espera también respuestas de la actuación de la justicia, de la que hasta ahora no tuvo novedades.

Nancy contó que, a partir de su denuncia pública, tomó conocimiento de la existencia de “otras víctimas” de este maestro rural, tanto alumnas como docentes, y detalló que, tras concluir la primaria, decidió irse de su pueblo a Metán, para trabajar y poder cursar el secundario.

“No quise volver nunca más a la escuela, ni siquiera para votar, para no regresar al lugar de los hechos que sufrí”, sostuvo la víctima, quien señaló que esto le “destruyó la vida”, y que tuvo muchos altibajos en su ánimo, pero que decidió pararse “para no caer más”.

Asimismo, reveló que tiene dos hijos, una nena de siete años y un varón de 4, y que le cuesta que ellos “se relacionen con otra gente”, porque ella les transmite el miedo a que les ocurra algo similar.

“Entiendo que todo esto pasará recién cuando mis hijos y yo podamos hacer terapia”, dijo, y agregó las autoridades del Ministerio de Educación de la provincia que concurrieron a Metán “no me atendieron”.

En este sentido, sostuvo que desde este organismo “siguen teniendo una deuda con la infancia”, y pidió “penas ejemplificadoras contra los abusadores”.

“Terminé destrozada mi escuela primaria”, dijo la joven, quien relató que durante sexto grado el maestro abusaba de ella cuando la mandaba a buscar un vaso de agua, momento que aprovechaba para encerrarla en una habitación, donde la mantenía durante diez minutos.

Esta situación empeoró durante el séptimo grado, según ella misma comentó, al tiempo que sostuvo “incluso tuve que participar del acto de entrega de certificados, donde estaba ese hombre”, por lo que decidió no tener más “ningún acercamiento ni conexión" con lo que le "hizo tanto mal”. (Télam)