sociedad

Testeos, rastreos y cordones sanitarios, el método con el que Córdoba controló brotes de coronavirus

Por Agencia Télam

15-07-2020 01:15

Testeos de personas sin fiebre pero con algún otro síntoma, rastreo de contactos estrechos desde abril, cordones sanitarios en los barrios y trabajo intersectorial son algunas de las estrategias frente al coronavirus que implementó Córdoba, una provincia que es mirada con atención por especialistas nacionales e internacionales por su capacidad de controlar distintos brotes de la pandemia.

Tomada como referencia por su correcto abordaje por infectólogos y especialistas que analizan datos, Córdoba atraviesa hoy el quinto brote de coronavirus y si bien tiene transmisión comunitaria en la capital provincial, el 95% de los casos confirmados son por contacto estrecho.

De cara a esta realidad, Télam dialogó con Gabriela Barbás, secretaria de Prevención y Promoción de la Salud de Córdoba, en una charla de la que también participó el coronel Sergio Jurczyszyn, miembro de Operaciones Especiales del Centro de Operaciones de Emergencia (CEO), y Zacarías Bustos, referente en Argentina de la organización Endcoronavirus, que trabaja activamente en el desarrollo de estrategias en la provincia.

Télam: ¿Cuáles fueron las primeras acciones frente a la pandemia?

Gabriela Barbás: Más allá del fortalecimiento de la red de laboratorios para hacer pruebas diagnósticas y de las medidas que tomó casi todo el país, a mediados de marzo creamos el Centro de Operaciones de Emergencia (CEO), un espacio de trabajo conjunto de la cartera sanitaria con el Ejército argentino, el Ministerio de Desarrollo Social, organizaciones de la sociedad civil, la universidad y sectores de la industria y el comercio, que a su vez tiene distintas mesas de gestión y trabajo.

Creo que la decisión política de ese trabajo coordinado fue y es central para la respuesta que damos.

Télam: Una de las acciones que hoy se consideran clave para controlar la pandemia es el rastreo y aislamiento de las personas que estuvieron en contacto con un caso positivo, ¿cuándo comenzó Córdoba con esta acción?

G.B.: Comenzamos con el testeo a los contactos estrechos en abril. En ese momento fue cuestionado y también se nos cuestionaba por qué hacíamos test a personas sin fiebre porque nosotros tempranamente empezamos hacer pruebas diagnósticas más allá de la definición de caso sospechoso vigente.

T: ¿Por qué tomaron esa decisión de testear a los contactos?

G.B.: Esto surgió a partir del brote que tuvimos en una institución cerrada donde vimos cómo hubiera sido una miniciudad sin ninguna medida de prevención. Lo que aprendimos fue que no había que esperar que tuviera síntomas sino que por el sólo hecho de haber estado en contacto directo ya podía tener el virus.

T: ¿Y la decisión de testear tan tempranamente a personas sin fiebre?

G.B: Una de las mesas de trabajo del CEO fue la de Gestión Clínica que monitoreaba muy de cerca el comportamiento de la patología en Córdoba, y lo que nos informaban era que el 30 por ciento de los casos no tenían fiebre o eran asintomáticos, aunque muchos después desarrollaban síntomas.

T: ¿Cuál es el mecanismo que se activa a partir de cada caso positivo?

G.B.: A partir de que se confirma un caso consideramos que las primeras 12 horas son claves. Para tomar acciones evaluamos los diferentes riesgos a partir de la investigación del caso y sus contactos, la densidad poblacional o cercanía con zonas vulnerables, proximidad a una residencia geriátrica, cantidad de mayores de 60 años en la zona y presencia de centros comunitarios.

Toda esta información la tenemos en mapas georeferenciados y lo que hacemos es articular con el primer nivel de atención y con los referentes barriales, así cuando bajamos al territorio ya tenemos una estrategia adaptada a ese barrio y eso lleva a tomar la decisión sobre qué tipo de restricción vamos a definir.

T: ¿Cuáles son los tipos de restricciones?

Sergio Jurczyszyn: Hay tres tipos de acciones. Está el aislamiento sanitario de la persona con coronavirus y sus contactos estrechos, en este caso no pueden salir de sus casas y el Estado los asiste.

Luego tenemos un segundo nivel que es el cordón sanitario estricto, donde las personas no pueden moverse de sus casas y solamente una vez al día una persona por grupo familiar puede salir de 8 a 16 a comprar alimentos o medicamentos y no concurren al trabajo, esto sería una fase 1.

Por último, está el cordón sanitario restringido que es mucho más amplio, que abarca poblaciones de hasta 60 mil habitantes donde se coloca mayor control policial y sanitario para hacer triage sanitario, detección precoz de asintomáticos y que la gente cumpla con las medidas de bioseguridad.

G.B: Aquí cabe recordar que uno de los primeros barrios en los que se hizo un cordón sanitario tenía un sólo caso de Covid-19 y se tomó esa decisión porque nosotros no esperamos a tener una cantidad de casos, sino que se evalúan criterios de vulnerabilidad más ese caso.

T: ¿Cómo está hoy la situación?

G.B: Actualmente tenemos pequeños brotes en la ciudad de Córdoba. No nos preocupa la cantidad de casos pero sí la dispersión. Era una situación esperable porque la provincia no es una isla. La idea es desarrollar nuevas estrategias porque, si bien la mayoría de los casos que seguimos detectando son contactos estrechos, aprendimos que no podemos quedarnos en la zona de confort.

T: ¿Cuáles son esas estrategias?

G.B.: Son varias y se seguirán sumando. Por ahora empezamos a testear al contacto del contacto estrecho o conviviente y al personal esencial, preferimos aislar por demás y no quedarnos cortos. Por otro lado, estamos extendiendo el tiempo de aislamiento de 14 a 21 días.

También estamos reforzando los equipos de epidemiología, de laboratorio, -vamos a llegar a 2.500 o 3.000 test diarios-, de seguimiento y estamos aumentando la capacidad de los centros intermedios donde enviamos a los positivos que no necesitan hospitalización para cumplir el aislamiento.

Finalmente tenemos que incorporar una fuerte estrategia de comunicación. Ya no podemos decirle a la comunidad "quedate en casa", el mensaje que hoy tiene que llegar son las medidas de prevención: los dos metros de distancia, el uso del barbijo y los protocolos según el caso. (Télam)