sociedad

Seguir transformando desde la virtualidad: la escuela artística popular Niños Pájaros de Jujuy

Por Agencia Télam

25-07-2020 02:30

La cuarentena no le cortó las alas a la Escuela Artística Popular Niños Pájaros, una pequeña trinchera cultural del barrio Alto Comedero, en la capital jujeña, que se adaptó a la virtualidad para seguir siendo un refugio de contención y de transformación de realidades para decenas de niñas, niños y jóvenes de la provincia.

El mayor desafío era generar contenido pedagógico contemplando las brechas digitales y así mantener el vínculo con más de 150 alumnos en nueve talleres gratuitos que se dictan en el espacio, el cual funciona hace unos cinco años.

Lo que hicieron fue armar grupos a través de la aplicación de mensajería WhatsApp, en los cuales cada profe comparte vídeos con alguna actividad que filma desde su domicilio, según contó a Télam Brenda Vegas, docente del taller de artesanías, quien en las últimas horas se disponía a preparar una nueva tarea: crear atrapasueños.

Los videos con actividades los realizan y envían una vez a la semana, pero todos los días el equipo docente queda atento a resolver dudas y hacer devoluciones.

"Sabíamos que no podíamos detenernos y decidimos que de alguna forma íbamos a continuar. Analizamos de todo y resolvimos usar WhatsApp porque creíamos que era el medio más universal hoy para comunicarse", señaló Agustín Burgos, otro de los docentes, de un taller de mural.

La mayoría de los de que participan de los talleres son estudiantes de primaria y secundaria, aunque hay, por ejemplo, desde nenas de 3 años que se enganchan en un taller de murga, hasta personas de más de 60 años en el taller de artesanías.

Hay alumnos que al no contar con celular, se manejan con el del los padres, otros que tienen teléfonos móviles pero sin mucha memoria y disponibilidad de Internet, por lo que el material que los profes mandan siempre lo tratan de hacer lo más corto y dinámico posible.

"Nuestro laburo va más allá de horas de trabajo o de un sueldo, tiene que ver con saber que hay gente que está esperando por nosotros", valoró Burgos al mencionar que lo que principalmente buscan es dar contención, sabiendo que "el arte es terapia y una herramienta para el cambio social".

Si bien los talleres empezaron con mucha participación, también ocurrió que la carga de las clases de la educación obligatoria resultó mucho para varios de los chicos, lo cual generó un segundo gran desafío a enfrentar por las más de 16 personas que integran la escuelita, entre docentes y encargados de las áreas de comunicación y administración.

Fue allí cuando decidieron dar el mensaje de que sin importar horarios, siempre iban a estar atentos a ayudarlos y hacer con mayor empeño acompañamientos individuales, de manera de que cada alumno pueda avanzar en los talleres a su ritmo.

"La nuestra es una labor comunitaria y popular, y muy reconfortante, en la que buscamos atender las necesidades de cada uno de los chicos y sus historias, y las realidades que los atraviesan en sus casas", resumió Burgos sobre la premisa con la que trabajan.

Entre los talleres que se dictan, con inscripciones siempre abiertas, se encuentran: circo, artesanías, guitarra, mural, saya caporal, artes visuales, teclado, zampoña, y de rima y composición, además próximamente se va a agregar uno de fotografía y otro danzas árabes. (Télam)