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Revelan que corvina que habita Océano Atlántico pertenece a una especie distinta a la que se creía

Por Agencia Télam

23-07-2019 01:30

Un estudio de investigadores del Conicet La Plata reveló que la corvina negra que habita en los mares de América del Sur es de una especie distinta a la que hasta ahora se creía, y que el "disparador" de este hallazgo fue el sonido de alarma que lanza el ejemplar cuando se siente amenazada, se informó hoy.

La corvina negra es muy buscada en la pesca comercial y deportiva, tanto que en algunas zonas costeras de Brasil se registró sobrepesca que motivó que su preservación se encuentre en riesgo.

"Hasta ahora se creía que este pez pertenecía a una única especie (Pogonias cromis) y su distribución estaba definida en las costas del océano Atlántico Norte, de Estados Unidos a América Central, y en las del Atlántico Sur, desde Río de Janeiro hasta la zona cercana a Bahía Blanca, dejando un vacío de unos 8 mil kilómetros entre un punto y otro", sostiene el informe difundido por los especialistas.

Sin embargo, el estudio -de reciente publicación en Plos One- reveló que la que habita en los mares de América del Sur "es de una especie distinta a aquella".

"Cuando se siente atacada la corvina negra lanza un ruido de alarma. Es por eso que se la suele llamar black drum, el término en inglés para decir tambor negro", explicaron los investigadores.

Agregaron que especialistas uruguayos analizaron ese sonido y sus mediciones determinaron que "es muy distinto en cantidad de pulsos el que emiten las del norte y las del sur".

“Evidentemente eso tenía que estar regido genéticamente, entonces a nosotros se nos ocurrió buscar qué diferencias había además en el aspecto morfológico”, comentó María de las Mercedes Azpelicueta, investigadora del Conicet en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.

Al principio, la búsqueda de los expertos fue desalentadora porque los parecidos entre una y otra eran muchos, hasta que un carácter en particular les allanó el camino: “Pudimos encontrar una particularidad en los radios de la espina dorsal en los ejemplares juveniles de más de 25 centímetros. Hasta ese tamaño los radios son iguales, pero a partir de ahí en las del sur comienzan a engrosarse de manera evidente, mientras que en las del norte tienen una forma más fina, como una lámina”, explicó Azpelicueta.

Con esos datos, comenzaron a contactarse con distintos museos para obtener imágenes de los ejemplares guardados en sus colecciones que permitieran cotejarlo, además de recorrer pesquerías y acopiaderos de peces de Argentina y Uruguay.

A partir de ese trabajo de recolección pudieron obtener más de 100 muestras y junto al aporte de un grupo de expertos brasileños, estudiaron a nivel molecular otras 50 piezas, hecho que arrojó una diferencia entre los componentes moleculares de una y otra, y sirvió para confirmar la hipótesis y concluir que se trata de dos especies distintas.

“Al principio pensamos que era una especie nueva, pero por un carácter particular que presentan la reasignamos a Pogonias courbina, colectada en en el Río de la Plata en 1767 y descripta en 1803”, destacó.

El ejemplar colectado en 1803 era el único descripto para Pogonias courbina y se configuraba como el holotipo de la especie, es decir la muestra de referencia que se usa en taxonomía para la comparación y asignación de los hallazgos posteriores que se encontraba en París, pero por el paso del tiempo y a raíz de los conflictos bélicos que atravesó Europa a lo largo del siglo XX, se perdió.

“Eso nos llevó a elaborar lo que se conoce como un neotipo, esto es el nuevo material de referencia de la especie, que reemplaza a aquel”, subrayó Azpelicueta. (Télam)