sociedad

Recomendaciones para coberturas mediáticas sobre violencia sexual contra la niñez y aborto

Por Agencia Télam

29-09-2020 01:30

El Ministerio de Desarrollo Social emitió hoy un decálogo de recomendaciones para llevar adelante una "cobertura mediática responsable" en casos en los que se registre violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, así como aquellos que refieren al acceso a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE).

El documento fue elaborado por la la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) y por la Defensoría del Público con el objetivo de dar herramientas para una "cobertura mediática responsable", algo "clave para la concientización, prevención y garantía de los derechos" de los grupos involucrados.

En él se pide "enmarcar el acceso a la ILE" por parte de niñas y adolescentes "como una temática de salud pública" evitando "criminalizar y estigmatizar a quien accede o requiere" ese tipo de tratamiento.

"Recordar que obstaculizar la realización de la ILE vulnera los derechos humanos de la niñez y la adolescencia", señala el documento, que recuerda que "la edad mínima de consentimiento sexual es 13 años y que antes de ella se debe hablar siempre de abuso sexual.

Además es conveniente hablar de "abuso sexual contra la infancia" y evitar la expresión "abuso sexual infantil".

En casos de ILE, se pide a los comunicadores "dar a conocer el derecho de las infancias y adolescencias gestantes a decidir, a ser oídas en todas las instancias del proceso, y promover que sus opiniones sean tenidas en cuenta".

Asimismo, se debe "evitar difundir datos" que puedan servir para identificar a los niños afectados, sea "nombre, edad, domicilio, fotografías, videos y audios, así como apodos, nombres de familiares, imágenes de vivienda, escuela y demás espacios de pertenencia".

Estos datos deben resguardarse aún cuando los propios familiares o representantes legales sean quienes acudan a los medios de comunicación en búsqueda de espacio para dar a conocer el caso.

De esa manera, se evita "exponer a niños, niñas y adolescentes a riesgos o represalias".

Otro punto vital es la necesaria omisión de "detalles escabrosos sobre los sucesos, porque su difusión puede afectar el normal desarrollo de su vida futura y provocar un mayor sufrimiento en las sobrevivientes".

También hay que eludir el uso "de imágenes de fetos, bebés y embarazos a término, porque no se corresponden con la realidad de un aborto en el primer trimestre".

"Evitar revictimizar también a través de la editorialización con representaciones positivas de la maternidad fuera del contexto. Descartar expresiones como 'madre' para referirse a las niñas y de 'hijo o bebé', para el producto de la violación", agrega el documento.

Además se recomienda recurrir "a fuentes profesionales especializadas en materia de niñez y adolescencia" y tener en cuenta que toda la asistencia o a las sobrevivientes de violencia sexual debe asegurar la accesibilidad en sus diversas dimensiones, por ejemplo, en el caso de los pueblos originarios es necesario considerar la mediación de intérpretes de su lengua.

También la interpretación en lengua de señas, audio descripción, lenguaje sencillo y subtitulado oculto para procurar la eliminación de barreras comunicacionales y facilitar el acceso a información relevante sobre esta temática a toda la población.

Finalmente, se debe brindar información útil para que la ciudadanía pueda consultar, orientarse y denunciar hechos similares, entre ellos, la Línea 102 que es un servicio telefónico, gratuito y confidencial de atención especializada sobre los derechos de la niñez. (Télam)