sociedad

Por la pandemia, Rosario celebró su día con una caravana religiosa y un acto oficial sin público

Por Agencia Télam

07-10-2020 04:45

Una caravana de automóviles detrás de la imagen de la Virgen en lugar de la tradicional procesión, más un breve acto protocolar en el Monumento a la Bandera, fueron las expresiones con las que la ciudad santafesina de Rosario celebró hoy su día en el contexto de la pandemia de coronavirus.

“A pesar de este momento muy difícil, este Día de la Virgen quiere traer alegría y esperanza a todos los rosarinos, por eso quisimos expresar la fe con la caravana”, dijo al inicio de la actividad del párroco de la Catedral de Rosario, Osvaldo Macerola.

Por carencia de fundador y ausencia de fecha de fundación, la ciudad de Rosario conmemora su día todos los 7 de octubre, en coincidencia con la celebración de la Virgen del Rosario.

La villa del Rosario se constituyó alrededor de la Capilla, a pocos metros de las barrancas del río Paraná, donde actualmente está emplazada la Catedral, detrás del Monumento a la Bandera de esta ciudad.

El lema de la caravana, que suplantó a la habitual procesión que se realiza desde la Iglesia Catedral hasta la plaza de la Coronación, ubicada pocos metros, fue “la Virgen de Rosario abraza a la ciudad y a sus hijos”.

Una larga hilera de autos siguió la imagen de la Virgen tocando bocinas por el centro de la ciudad, al comienzo, para luego recorrerla por la avenida de Circunvalación y regresar por la costanera central.

Según informó el Arzobispado de Rosario, la tradicional misa por el Día de la Virgen se realizará por streaming a través de las redes sociales de la institución, para respetar el distanciamiento social que exige la pandemia de Covid-19.

Antes de la caravana, el intendente Pablo Javkin y la vicegobernadora de Santa Fe, Alejandra Rodenas, encabezaron el acto de izamiento de la bandera en el Monumento Nacional, sin presencia de público.

“Vivimos tiempos difíciles. La pandemia nos coloca frente a un desafío sin precedentes”, dijo Javkin, para agregar que “nuestra vida cambió y el virus ataca lo más sagrado de la humanidad: el amor que nace de la unión de unos con otros”.

En esa línea, el intendente sostuvo que “hoy los rosarinos nos sentimos raros. Extrañamos lo que nos reunía, la familia y los amigos, nuestros refugios”.

Por último, Javkin señaló que “tenemos un gran desafío: la reconstrucción colectiva”, y agregó que confía en que “será así, con un tejido hecho a mano, por cientos de miles de manos, como los retazos de bandera que unieron las mujeres de Rosario Solidaria, que seguiremos creando una Rosario libre, abierta, tolerante y diversa”. (Télam)