sociedad

Más de mil adultos mayores en aislamiento y sin red de apoyo son acompañados por alumnos de la UNLP

Por Agencia Télam

16-06-2020 01:15

La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) acompaña a unos mil adultos mayores que no cuentan con una red de apoyo durante el aislamiento dispuesto ante la pandemia de coronavirus, en el marco del programa "Un nieto para cada abuelo", que lleva adelante junto a los municipios de la región.

Según informaron fuentes de la alta casa de estudios, el programa asiste a los adultos mayores que "se encuentran solos, sin el apoyo habitual de su familia, amigos o vecinos, y sin poder consultar a los profesionales de la salud que suelen atenderlos".

"El programa impulsado por la UNLP busca reducir las consecuencias negativas de la emergencia sanitaria en mil adultos mayores en la región. A través de la comunicación telefónica cotidiana entre nuestro equipo y las personas identificadas por cada municipio, se les garantiza la accesibilidad a tratamientos para otras enfermedades y el acompañamiento en la continuidad de los mismos, a su vez se controlan las pautas terapéuticas", explicó Gustavo Marín, docente de la UNLP y coordinador del proyecto.

Alumnos y docentes de la Cátedra de Farmacología y Salud Comunitaria de la Facultad de Ciencias Médicas, y las Secretarías de Salud de los Municipios de Berisso y Ensenada y la Secretaría de Promoción de la Calidad de Vida de La Plata, se pusieron al servicio de la comunidad, y ofrecieron saberes específicos a la población de los adultos mayores considerados por cada municipio como "de mayor riesgo".

Los estudiantes trabajan en la identificación del nivel de acceso a los medicamentos esenciales para tratar las enfermedades crónicas pre-existentes en los pacientes en aislamiento, y en la detección de interacciones medicamentosas peligrosas.

"También se hace hincapié en la detección temprana de las enfermedades asociadas a la salud mental en los adultos mayores, ocasionadas por el aislamiento", detalló Marín.

Los alumnos fueron capacitados en términos de pautas de comunicación con un adulto mayor, aspectos relacionados a la promoción de la salud, a la prevención de contagios, a explorar la calidad de vida, pautas sobre tratamientos adecuados para cada enfermedad crónica y sobre cómo administrar los medicamentos.

"En muchos casos, explicó Marín, se detecta la falta de continuidad de una medicación crónica para la hipertensión o diabetes, en otras la falta de acceso a algún alimento esencial. Pero en la mayoría de los casos, el simple contacto semanal periódico con el adulto mayor, hace que el paciente mismo rompa su rutina diaria impuesta por el confinamiento obligatorio, y se genere así un contacto intergeneracional positivo para ambas partes", comentó.

Para el docente, el programa permite además que la "Universidad cumpla con su rol social y que interactúe con otros organismos del Estado". (Télam)