sociedad

Más de 1000 familias de un asentamiento convirtieron al cirujeo en un trabajo digno

Por Agencia Télam

28-07-2019 08:00

Más de 1.000 familias de un asentamiento que vivían del cirujeo en los basurales que la Ceamse posee en la localidad bonaerense de José León Suárez, convirtieron esa actividad en un "trabajo digno" al conformarse en cooperativas que se interrelacionan con industrias y universidades.

La Cooperativa Bella Flor, que emplea a 150 familias del asentamiento 8 de mayo, está conformada desde el 2006 por personas que se dedicaban a buscar en los basurales clandestinos comida y elementos para vender, indicaron a Télam los trabajadores.

Esta cooperativa tiene una planta social de trabajo donde se separan y clasifican residuos sólidos urbanos para su recuperación y reciclaje.,

Laura "Bebe" Ramirez, se sumó hace 12 años a la cooperativa y hace tres años es una de las coordinadoras:

"Yo tenía dos chicos muy chiquitos, era mamá soltera y un vecino me dijo que acá estaban necesitando gente y así comencé a trabajar", dijo a Télam la mujer

Agregó que el predio "era todo tierra, todo barro y cada vez que llovía nos inundábamos. Con el tiempo insistiendo con los reclamos al Ceamse y poniéndole el cuerpo, logramos armar unos galpones y a través de convenios con universidades pusimos en funcionamiento dentro de la cooperativa una escuela primaria y otra secundaria"

Por su parte, Ernesto "Lalo" Paret,contó que cuando se inauguró la cárcel (Unidad Penitenciaria 41) "comenzamos a trabajar con los materiales de reciclado e intercambiábamos con las cooperativas y así empezamos a hacer reciclado de chatarra informática".

A partir de la realización de cursos en un centro unversitario de la Universidad de San Martín dentro de la unidad penal "me proponen dirigir un 'programa de desarrollo y articulación territorial' con el fin de realizar intercambio entre los saberes de nuestro pueblo y los saberes académicos", dijo Paret.

"Acá en la región tenemos varias generaciones que no tienen cultura del trabajo. La pérdida del trabajo en los años 90 y durante la dictadura cívico militar, produjo tres generaciones de personas que no tienen ninguna calificación salvo haber logrado que su hambre pueda parir una nueva actividad que es el ciruja reciclador", señaló el trabajador

"Soy ciruja, ex ciruja de los rellenos 1, 2, 3 y 4. Fui parte del tren que iba a la Capital, cuando todavía no era el 'tren blanco' y seguimos trabajando para que esta labor tan importante para el cuidado del medio ambiente tenga una revalorización por no sólo la sociedad sino sino también del Estado", indicó Paret. (Télam)