sociedad

Maestros y maestras de danza apelaron a la creatividad para mantener las clases en todo el país

Por Agencia Télam

06-11-2020 05:00

Maestros y maestras de danza, en todos sus estilos, apelaron a la creatividad en las provincias argentinas para garantizar la continuidad en la formación de las nuevas generaciones de bailarines durante la pandemia y utilizaron las redes sociales y aplicaciones de videollamadas para dar clase y acompañar a niños, niñas y adolescentes que bailaron a pesar del coronavirus.

El Instituto de Cultura de Chaco logró poner en marcha numerosas medidas para mitigar la crisis del sector y continuar con las actividades culturales garantizando ese derecho que incluyó a los ballets de danzas.

En el sur del país, la profesora de danzas clásicas de la capital del Chubut Estela Maris Molina reconoció que "en el instituto nos tuvimos que reconvertir, un poco personalizando las clases con grupos de no más de tres en mi propia casa y alternando con prácticas virtuales".

Molina dirige la escuela de danzas "Coppelia" en Rawson y advirtió que "en la danza clásica es difícil la virtualidad, que se puede utilizar solo en el caso de alumnas avanzadas, porque la base es corregir los defectos y perfeccionar posturas y eso solo se puede hacer de manera presencial".

En Córdoba, el director de la Escuela de Baile Folclórico Amankay, Jorge Agüero, dijo a Télam que con las medidas sanitarias restrictivas se "resintió la actividad presencial" en las primeras semanas, pero luego "comenzó a recuperarse por videoconferencia y espacios abiertos en parques públicos".

Además, indicó que si bien no se perdieron alumnos, "se dificultó el pago de cuotas por la crisis laboral".

Por otra parte, Daniela Rivero Herrera, una de las profesoras de La Magia del K-ry V Dance de ritmos urbanos, contemporáneos y de fusión para distintas edades detalló que "fue muy importante el compromiso de los profesores, alumnos y de las familias para sostener la unidad y la continuidad de la actividad", que se fue desdoblando entre la presencialidad y la virtualidad.

En Jujuy, la escuela-taller de danzas "El Chúcaro" ubicada en pleno centro de la capital jujeña, lleva adelante sus actividades de forma virtual con cada profesor transmitiendo desde su casa y cuenta con "un 10%" del total de alumnos que tenían antes del inicio de la pandemia ya que "muchos no se adaptaron a la nueva modalidad y dejaron las clases", dijo José Domínguez, profesor de danzas folclóricas del establecimiento.

Por su parte, en la Escuela Superior de Danza "Norma Fontenla", ubicada en San Salvador de Jujuy, se vienen dictando las clases a través de Facebook: "Pese a que la modalidad que tenemos ahora no es la forma más adecuada, no dejamos de enseñar durante el año", dijo la subdirectora del establecimiento de gestión estatal Mónica Cari.

En esa línea, Mariana Noelia García, profesora y titular de la escuela de ballet Danza Ballet Class, de la ciudad de La Plata, dijo que se continuó "con las clases por Zoom de forma regular hace 7 meses y se hicieron videos para reforzar, pero en general hacemos las clases día por medio. Ya casi todas se equiparon para hacer las clases en sus casas", explicó.

Distinta es la situación de la bailarina, profesora y directora Karina Mora, que decidió bajar momentáneamente las persianas de su estudio Arte Dance, luego de 16 años de trabajo en el macrocentro de la ciudad de Mar del Plata, a raíz de la pandemia del coronavirus: "Decidí cerrar y quizás más adelante, después del verano pueda volver abrir", explicó y dijo que "desde marzo hasta la fecha solo abrimos -bajo estricto protocolo- unas semanas de agosto que fue cuando Mar del Plata estuvo en fase 4".

En ese marco, al referirse sobre las plataformas digitales y poder dar clases a través de streaming o Zoom, dijo "es muy difícil y hay ciertas técnicas que debés enseñarlas en el mismo espacio", aunque concluyó: "Más allá de todas las dificultades se buscó siempre beneficiar a los alumnos".

Por último, en Santiago del Estero algunas academias de danzas tuvieron que ingeniarse con la modalidad virtual y una de ellas fue el Santiago Ballet de Stella Fochesato, quienes trabajaron "en forma presencial 15 días durante marzo y, ya en pandemia, buscamos soluciones para mantener la continuidad de nuestras clases", dijo la profesora María Waleska Fochesato.

Por su parte, Vanesa Simón profesora de la escuela de estilos urbanos, danzas contemporáneas "Lit House", indicó que "primero era como un boom las clases virtuales, pero a partir del cuarto mes comenzó a bajar muchísimo la participación de los alumnos", porque "nunca va a ser igual y los chicos están cansados de las pantallas". (Télam)