sociedad

Liberaron a siete jóvenes sudamericanos víctimas de explotación sexual en España

Por Agencia Télam

12-06-2020 05:30

Siete hombres de origen sudamericano que eran víctimas de explotación sexual en la provincia española de Cadiz fueron liberados en un operativo de la Guardia Civil, informó hoy la policía local.

La operación “Promises” logró desarticular una organización dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y tres personas fueron detenidas por estos hechos.

La liberación fue concretada hoy por el Equipo de Delitos contras las Personas de Cádiz, y los ocho jóvenes liberados recibieron el estatus de víctimas de trata de seres humanos, en tanto, las autoridades españolas dispusieron recursos de distintas administraciones en materia psicológica, sanitaria y social.

Los siete jóvenes liberados, entre ellos un menor de edad, habían sido captados mediante engaño por la organización en sus países de origen y cuando llegaron a España fueron obligados a prostituirse.

Los investigadores descubrieron cómo la organización enviaba sus captores a diferentes países de Sudamérica para reclutar jóvenes en buena forma física y una vez contactados, les prometían un futuro de éxito cuando llegaran a España, siempre relacionado con las profesiones que tenían en sus lugrares de origen, consignó la agencia EFE.

Estas tareas de captación se realizaban mediante engaño y con los avales de una serie de contactos y relaciones que permitirían a sus víctimas remediar las carencias económicas por las que sus familias atravesaban.

Para evitar sospechas en origen, la organización obligaba a las víctimas a pagarse el viaje a España, con el compromiso de que recuperarían el importe muy rápido con los trabajos que harían en el país europeo.

Las familias de los siete jóvenes llegaron incluso a recurrir a prestamistas, con cobros de intereses desorbitados, para pagar el traslado.

Cuando las víctimas ya estaban en España, la organización los recogía en el aeropuerto y los trasladaba hasta la localidad de Prado del Rey, en la provincia de Cádiz, donde les retenían su documentación y les quitaban el dinero que portaban para controlarlos en todo momento.

Para facilitar el control que ejercían sobre sus víctimas, los mantenían hacinados en una vivienda y solo les permitían relacionarse entre ellos, los mantenán en la indigencia, con lo que en ocasiones tuvieron que mendigar para subsistir.

Ante esta situación, la alternativa que la organización les ofrecía era participar en un chat de contactos homosexuales, gestionado y controlado por el líder de la banda.

Los encuentros sexuales se producían en distintas localidades de la provincia de Cádiz, a donde el tratante llevaba a la víctima, permanecía en las inmediaciones hasta que el encuentro terminaba y requisaba el importe pagado.

Una vez que la víctima había participado en alguno de estos encuentros, era amenazada con trasladar esta información a sus familiares en Sudamérica, consolidando la posición de dominio y abuso de situación de superioridad. (Télam)