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Las recomendaciones son una herramienta para el sistema de salud, dijo la directora del INC

Por Agencia Télam

29-08-2020 01:30

La directora del Instituto Nacional del Cáncer (INC), Patricia Gallardo, aseguró hoy que las recomendaciones emitidas esta semana por el Ministerio de Salud que permiten el acompañamiento de los pacientes con coronavirus que se encuentran en su etapa final de vida y en situaciones excepcionales, son “herramientas” que ayudarán a los equipos sanitarios a encontrar “la manera de poder hacer ese trabajo”.

“El propósito de estas recomendaciones es acompañar a quienes tienen a un familiar en etapa final de vida y evitar que muchas personas mueran solas; pero, además, es una guía que no deja de mirar al sistema de salud que acompaña, es muy importante cuidar a quien nos cuida”, sostuvo Gallardo en diálogo con Télam.

Consultada sobre si estas recomendaciones pueden implicar una mayor demanda para los trabajadores, señaló que “uno entiende la sobrecarga del sistema de salud y, en este sentido, una guía de recomendaciones como la que elaboramos es una herramienta que busca facilitar la manera de poder hacer ese trabajo, que en muchos lugares se está haciendo y que queremos que se haga cada vez más”.

La directora del INC señaló que se trata de un documento en el que “se viene trabajando desde hace mucho tiempo y con mucho esfuerzo con el objetivo de humanizar esta etapa de final de vida en este contexto tan difícil que es la pandemia”.

"Si bien el INC ya tenía guías y recomendaciones de Cuidados Paliativos elaboradas y publicadas, estas nuevas recomendaciones lo que suman son herramientas concretas, muy detalladas, que indican qué hacer en cada momento, con una mirada muy federal”, explicó.

El miércoles, la cartera sanitaria publicó un documento en el que recomendó a “todos los establecimientos y servicios de salud, públicos y privados, dentro de sus posibilidades, armar un equipo específico para estas situaciones que debería incluir médicos/as, enfermeros/as, profesional de la salud mental, profesional social (trabajador/a social por ejemplo) entre otros/as”.

Las recomendaciones establecen, además, la necesidad de generar una estrategia de comunicación, fijar quién será interlocutor del equipo que se contactará con las familias e indicar cómo se llevará adelante el acompañamiento presencial.

Los acompañantes que pueden ingresar deben reunir determinadas condiciones, como “tener preferentemente entre 18 y 60 años, gozar de buena salud y no tener factores de riesgo” e indica que “sin dudas debe considerarse cada situación en particular para definir los pasos a seguir, ya que si se implementan los cuidados apropiados el riesgo disminuye”.

El acompañante deberá firmar un consentimiento “que aclare el riesgo potencial y explique los procedimientos permitidos y desaconsejados”.

Además de abocarse a pacientes en final de vida, las recomendaciones también establecen que se deberían “implementar medidas de excepción para acompañar a personas internadas en situaciones especiales, en quienes la falta de acompañamiento puede ocasionar un gran daño como por ejemplo niños, niñas y adolescentes o personas con discapacidad”. (Télam)