sociedad

La marea alta vuelve a Venecia en vísperas de la Navidad y provoca baja abrupta de turistas

Por Agencia Télam

24-12-2019 01:15

En vísperas de la Navidad, Venecia volvió a sufrir estos días el fenómeno de la marea alta, con 139 centímetros registrados esta mañana, por debajo del nuevo pico de 144 de ayer, aunque el sector hotelero se queja especialmente de la baja de turistas que provocaron las imágenes de la Ciudad de los Canales inundada en todo el mundo.

Vittorio Bonacini, presidente de la Asociación de hoteleros de Venecia, aseguró días atrás que las inundaciones provocaron una caída en picada de las visitas.

El nuevo pico de 144 centímetros registrado ayer, cubrió el suelo del 60 por ciento del casco histórico, aunque sin que se cumplieran las previsiones que advertían de una marea que podía alcanzar los 150 centímetros.

Según el último boletín del centro de mareas de la Municipalidad de Venecia, se prevé para mañana, día de Navidad, otro pico de 120 centímetros, que continuarán en los días siguientes aunque a un nivel más bajo.

Se trata de una marea excepcional pero lejos de los 184 centímetros que cubrieron el 70 por ciento de la ciudad italiana el pasado 12 de noviembre causando daños por millones de euros.

Bonacini señaló en una rueda de prensa el pasado viernes en Roma que desde que se produjo la marea excepcional del 12 de noviembre "hubo un pico de cancelaciones del 45 por ciento, mientras se siguen cancelando conferencias y otros actos importantes programados en la ciudad hasta la próxima primavera".

Añadió que si bien Navidad nunca fue un período de plena ocupación, "un hecho sorprendente es el del Año Nuevo: si el año pasado la ocupación fue del 100 por ciento, este año es inferior al 50 por ciento".

Los hoteleros creen que las imágenes que dieron la vuelta a mundo de la ciudad y su emblemática plaza de San Marcos inundada causaron un daño paralelo al de la propia marea, con una seguidilla de cancelaciones de reservas, informó EFE.

Los empresarios aseguraron que el "agua alta es un fenómeno ordinario, pasajero y que forma parte de la vida de los venecianos desde siempre" y que "ocasionalmente y solo en algunas áreas de la ciudad requiere caminar sobre pasarelas que ya están configuradas precisamente porque la marea no sorprende a los venecianos". (Télam)