sociedad

Joven tucumana adoptada en forma ilegal busca desde hace cuatro años a sus padres biológicos

Por Agencia Télam

18-07-2020 08:45

Una joven tucumana que fue adoptada en forma ilegal busca desde hace cuatro años a sus padres biológicos a través de las redes sociales para ejercer su derecho a la identidad y "saber de donde vengo, conocer mi apellido" una situación que sufren "muchas personas que fueron adoptadas ilegalmente" en el país.

Mikaela Añasco inició hace cuatro años la búsqueda de sus padres biológicos, tras el fallecimiento de sus padres adoptivos, y como no tiene datos certeros sobre el paradero de ellos, las redes sociales son sus aliadas para buscar en todo el país ya que "es posible que vivan en otra provincia".

La joven tiene 28 años, nació el 18 de enero de 1992 en la casa de una partera que reside en la zona de la Quinta Agronómica, en la capital tucumana, y aunque logró contactarse con la mujer no encontró las respuestas esperadas.

"Ella me dice que pasó mucho tiempo; no recuerda mi caso y no tiene manera de ayudarme porque no lleva un registro de los nacimientos", explicó Mikaela a Télam

La joven sostiene que en ningún momento su familia le ocultó su condición de adoptada, pero ni su madre ni su abuela -quien la crío en los últimos años- pudieron darle pistas sobre sus padres biológicos antes de fallecer.

Cuando Mikaela tenía tres años falleció Graciela Domínguez, su madre adoptiva y a partir de ese momento, su abuela Olga Melhem Domínguez se ocupó de su crianza.

En 2016, mientras estudiaba Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Tucumán la joven empezó a plantearse la posibilidad de indagar un poco más sobre sus padres biológicos y su abuela la ayudó con los pocos datos que tenía a mano antes de fallecer.

Su última esperanza era su padre adoptivo, con quien se reencontró el año pasado después de un distanciamiento de 23 años, pero tampoco pudo darle indicios antes de fallecer ya que "lo único que tenía era mi partida de nacimiento".

Aseguró que está "preparada para afrontar todo lo que sea necesario" para encontrar a sus padres, ya que el objetivo de su búsqueda "es ejercer mi derecho de identidad, saber de donde vengo y conocer mi apellido".

Si bien Mikaela lucha por sus derechos personales, detrás de su búsqueda hay una reivindicación a una situación colectiva que atraviesan muchos jóvenes argentinos que fueron adoptados de manera ilegal y que desconocen sus derechos.

"El Gobierno tiene un registro pero sólo se difunden los casos de los chicos nacidos y sustraídos durante la última dictadura, en cambio los otros casi no se conocen", agregó.

Varios mensajes recibió de personas dispuestas a ayudarla, pero ninguno pudo mostrarle el camino que la lleve hacia su madre biológica, aunque no pierde la esperanza ni piensa bajar los brazos.

"Me sorprendió la cantidad de mensajes que he recibido, de apoyo y de aliento para seguir la búsqueda porque fue enorme la repercusión y mucha gente me ayudó a compartir en las redes sociales", indicó.

Aunque sabe que su historia puede tener un final no deseado, la joven asegura estar preparada porque "desde los tres años hago psicoanálisis y me aferro a la fe". (Télam)