sociedad

Jefa de terapia intensiva del Cínicas: La pandemia nos deja un crecimiento muy importante

Por Agencia Télam

26-06-2020 03:15

Célica Irrazábal, jefa de terapia intensiva del Hospital de Clínicas José de San Martín y una de las primeras 1.500 personas que tuvo coronavirus en la Argentina, aseguró hoy a Télam que las dos enseñanzas que dejará la pandemia son la importancia de tener terapias intensivas equipadas y con profesionales entrenados y lo imprescindible del trabajo en equipo.

"La pandemia nos deja un crecimiento muy importante; por un lado se jerarquizó el trabajo en las unidades de terapia intensiva que era vista por muchos como 'un lugar donde las personas iban a morir' cuando en realidad se trata del sitio donde van los pacientes críticos a recibir los cuidados y tratamientos para seguir viviendo", dijo la especialista.

Irrazábal destacó también que "hemos visto como nunca antes un trabajo en equipo, no sólo adentro del hospital, sino con la Facultad de Medicina y con otras facultades como Ingeniería; también fue muy importante el apoyo que recibimos de la Asociación Médica del Hospital y la Fundación Cooperadora".

La jefa de terapia del Clínicas conversó con Télam por teléfono a primera hora de la mañana, cuando llegó al hospital donde trabaja desde 1987. "Afuera estamos bombardeados de información, hasta en las propagandas escuchamos algo del coronavirus, por día en los grupos de Whatsapp tenemos 500 mensajes del tema, pero cuando llegamos acá la tarea no es tan distinta a la de siempre", describió.

A principios de marzo, Irrazábal y su esposo -ex jefe de terapia intensiva del hospital- habían ido a descansar unos días a Mar del Plata. "Sabíamos lo que sucedía en el exterior pero cuando volvimos encontramos que se había tomado real dimensión de la gravedad y todo el sistema de salud se comenzó a preparar", recordó sobre esos días.

"A instancias de la dirección del Hospital, elaboramos protocolos, aumentamos las camas de terapia, nos pusimos a trabajar fuerte en equipo con Unidad Coronaria y todas las especialidades y nos propusimos que ningún trabajador de salud se enferme", contó.

El 1 de abril, Irrazábal fue a un supermercado a comprar leche y pan lactal: "Estaba lleno de gente, no usaban barbijo y todos estaban amontonados. A los cinco días mi esposo y yo comenzamos a sentirnos mal y aunque no teníamos fiebre no fuimos a trabajar. Salimos positivo cuando nos hicieron las pruebas y quedamos internados por más de 20 días", evocó.

La médica está segura de que no se infectó en el Clínicas porque había en ese momento solo un caso de Covid-19 en otro piso ni en la otra clínica en la que también es jefa.

"En ambos lugares ninguna de las personas del equipo se contagió, esto fue gracias al uso de barbijos, distanciamiento, implementos de protección personal y también porque me aislé en forma temprana", precisó.

Aquellos días de internación tuvieron un fuerte impacto sobre su forma de percibir la enfermedad: "Es muy duro estar sin ver a los seres que uno quiere tantos días; cuando uno elabora protocolos lo hace pensando en la evidencia científica y en la salud física, pero las personas tenemos otras necesidades", aseguró.

En este contexto, Irrazábal aseguró que la tarea de quienes trabajan en cuidados intensivos va mucho más allá del cuidado físico. "Somos las únicas personas que el paciente ve y también somos el nexo con sus familias, la tarea de contención en ambos casos en fundamental".

"La información es muy importante en estos contextos, contarle a la persona internada qué se está haciendo y a su familia es clave para dar tranquilidad; por otro lado, hay que pensar que cuando uno tiene a alguien que está en terapia intensiva, en esos mínimos contactos el familiar mira su cara y ve o siente si está en paz; eso no está y nosotros tenemos que llevar esa paz", insistió.

Con tono seguro y amoroso, la médica describió cómo, por ejemplo, se le explica a los familiares que "no toda persona es apta para los protocolos de plasma convaleciente" cuando el paciente no puede recibirlo.

"Uno tiene la tranquilidad del conocimiento y sabe que está haciendo todo lo que la ciencia y la regulación vigente nos permite", sostuvo al respecto.

Hoy a las 8 de la mañana el Clínicas contaba con el 75% de las camas de cuidados intensivos ocupadas entre pacientes Covid-19 y otras enfermedades.

"Hasta ahora estuvimos muy tranquilos, esta semana empezó a llenarse más la terapia intensiva. Esto nos genera cierto nerviosismo por lo que vimos que pasó en otros países, pero no hay que desesperar, el trabajo aquí es día a día, e incluso hora a hora", aseguró.

En esa panorámica espacio-temporal, concluyó que "los inviernos siempre son de mucho trabajo para nosotros; aquí y en todas partes del mundo es habitual llegar a un 95% de ocupación, o incluso 100%; en algún punto todo el equipamiento y entrenamiento nos deja parados en un mejor lugar y servirá de aquí en adelante". (Télam)