sociedad

Huarpes y Comechingones buscan recuperar su tradición con una ceremonia conjunta

Por Agencia Télam

13-07-2019 12:45

Representantes Huarpes Pynkanta y Comechingones se unieron por primera vez en una ceremonia ancestral con la que buscan recuperar su tradición y en la que pidieron al cerro El Morro, un volcán sagrado ubicado a 120 kilómetros de la capital de San Luis, protección y libertad.

Télam fue testigo de esta ceremonia que comenzó en la mañana del jueves pasado, cuando arribaron los primeros representantes de estas naciones pre existentes.

A las 11, comenzaron las ceremonias de "protección" y apertura de "camino" que se extienden hasta las 18 y en las que los miembros de las comunidades pidieron "libertad" para su pueblo y sus descendientes.

Las formaciones rocosas de la falda del cerro, quedaron envueltas por los elementos de "poder ancestral", y los miembros de ambas comunidades elevaron sus voces en lenguas originarias, cánticos ceremoniales y el sonido profundo de sus cajas, pidiendo sanación y concientización en favor de la "naturaleza".

El Omta Samay Ñerke Pachay, Roque Miuel Gil, autoridad tradicional del Pueblo Nación Preexistente Huarpe Pynkanta, agradeció al "Gran Espíritu" la vida y la protección del camino como "sabio anciano" (Umuk Peyyta Sagua Taytey Cucha Neñe), según le contó a Télam.

Y luego pidió de "corazón" protección "Taktek Gualta", al cerro del Morro, "nuestro guardián", y "buena vida y libertad para la vivencialidad de estas siete lunas" que, explicó el Omta, durarán hasta el 23, 24 y 25 de agosto, fecha en la que se festeja el año nuevo Huarpe Pynkanta.

También agradeció la participación de la "Kuraca Guardiana del Norte" en el camino de recuperación ancestral en "hermandad con el Pueblo Nación Comechyngon", para activar la participación de "nuestros Cerros en los cuatro punto cardinales", según el mandato de sus ancestros y la protección de sus niños, jóvenes guerreros y ancianos. "No más sufrimiento para nuestros Pueblos", dijo.

Por su parte, Liliana Di Lorenzi Aguilera, referente territorial de la comunidad Yamarú de Córdoba del pueblo Nación Preexistente Comechingón, relató que la ceremonia fue una continuidad del "trabajo de reparación histórica, recuperación de ceremonias, costumbres e idiomas" y por sobre todas las cosas de "nuestros bosques de algarrobo, elemento vital para nuestras generaciones presentes y futuras".

La guardiana destacó el trabajo con la comunidad Huarpe PynKanta en "completa hermandad" que reafirma la unión de sus pueblos pre existentes y destacó que ya que "no existen divisiones en este momento del planeta".

"Todos somos uno –dijo- y por la tanto debemos actuar y trabajar para el bien de nuestra querida madre Tierra".

La representante Comechingón destacó que en la ceremonia realizada fueron asistidos por sus "ancestros" y agradeció al Omta Migue Roque Gil, a su gente y a Norma Zarazola, kuraka de la comunidad Comechingon, por su participación en la ceremonia.

El Morro se localiza al noreste de la Provincia de San Luis. Este cerro de 1600 metros de altura fue originado por procesos volcánicos hace 1500 a 2000 millones de años y forma parte del Sistema de Áreas Naturales Protegidas de la Provincia de San Luis.

En la creencia de los originarios se afirma que el Cerro "está vivo" y que sobre él se interrelacionan distintos seres ancestrales.

Las leyendas hablan de los tesoros que el cerro guarda pero también catástrofes como los terremotos que suelen sacudir la zona de Sampacho y que, según cuentan los ancestros, se producen cuando El Morro "se enoja".

(Télam)