sociedad

Hay que desterrar el mascotismo para asegurar poblaciones silvestres, dice experto

Por Agencia Télam

31-10-2020 11:45

El retorno de especies extintas como el guacamayo con el aumento de individuos viviendo en forma silvestre demandará una conciencia colectiva que rechace "el mascotismo" o la domesticación de la fauna.

En el caso de los loros es sabido que los simpáticos pájaros tienen la capacidad de repetir el habla humana, lo que los convierte en un atractivo bicho de compañía y fuente de diversión familiar pero, explicó Di Martino hablando de los guacamayos "su lugar no es en las jaulas sino en la selva y los bosques del nordeste de la Argentina".

El encargado del proyecto de reintroducción de especies detalló para Télam que los guacamayos "no son de los loros que mejor pronuncian palabras pero esto es algo que tenemos que desterrar totalmente: estas aves no tienen que ser reducidas al mascotismo, no se les tiene que enseñar a hablar".

También contó que este vistoso pájaro se extinguió "muy tempranamente" en el país "sobre todo por la destrucción de las selvas en las que habitaba, por la caza para obtener sus plumas o su carne que se consumía en el pasado, y por reducir estas aves al mascotismo o sea que sean aves de compañía".

En cuanto a cuáles son los peligros que acechan tienen que ver justamente con la captura de ejemplares -esto es algo que es válido para todos los animales silvestres-, para el mencionado mascotismo y, destacó el entrevistado "la necesidad de controlar los desmontes".

Agregó de todas maneras que en el Parque Iberá donde se desarrolla el proyecto "estas amenazas no existen y es lo que hace que esta población que estamos tratando de generar vaya prosperando y vaya aumentando el número de ejemplares".

Otro aspecto interesante que reveló Di Martino es la forma en que encararon el asilvestramiento de la pareja de guacamayos Niky y Sopa, de la que nacieron los tres pichones que hoy celebramos.

"Los padres vinieron de cautiverio, son animales que han estado en contacto con la gente y que nosotros entrenamos durante muchos meses para que puedan volver a la vida en libertad. Desde enseñarles a volar porque muchos de ellos no saben porque siempre vivieron en pequeñas jaulas, eso tiene que ver con enseñarles a encontrar comida porque para ellos la comida viene en bandejas y es girasol, maní y alguna fruta", contó.

Y agregó "hay que cambiarles esa dieta de verdulería por otra de frutos nativos que está en las ramas de los árboles y enseñarles a evitar los depredadores porque un perro o un gato era para ellos lo más normal del mundo pero acá puede ser un zorro o un gato montés que se los coma". (Télam)