sociedad

En la Semana de la Prematurez el hospital Ana Goitia celebra con las familias de los super héroes

Por Agencia Télam

18-11-2020 03:45

El servicio de Neonatología del Hospital Materno Infantil Ana Goitia de Avellaneda, centro de derivación de los neonatos más críticos a nivel provincia, lleva atendidos más de 10 mil bebés con esta condición y celebra la Semana de la Prematurez caracterizando a los pacientes como "super héroes ya que son sobrevivientes que luchan todos los días", aseguró la directora del ese centro de salud.

En coincidencia con el Día Mundial del Niño Prematuro, que se celebra el 17 de noviembre, distintos hospitales argentinos llevan a cabo una semana de jornadas de visibilización al respecto, una campaña que durante 10 años se llamó la Semana del Prematuro y desde este año, por decisión del Ministerio de Salud de la Nación, pasará a llamarse Semana de la Prematurez, con políticas apuntadas a la prevención de la misma.

En este marco, el hospital Ana Goitia realiza un homenaje a los bebés prematuros que se encuentran internados: “Son campeones de la vida, super héroes que vencen tremendos obstáculos, por eso celebramos”, explicó en diálogo con Télam Adriana Mosquera, directora asociada de ese centro de salud.

Mientras el servicio de neonatología se viste de fiesta con globos y cotillón de colores en las paredes, las incubadoras son cubiertas con capas de super héroes y, resguardando las restricciones sanitarias de acuerdo al protocolo por coronavirus, parte del personal con antifaces y pelucas se reúnen con las mamás que se encuentran en la residencia del hospital en la sala de conferencia para la celebración.

“No tengo palabras de agradecimiento para los médicos de este hospital, le salvaron la vida a mi hijo y día a día dan todo para cuidarlo”, señaló Nahir Fernández, madre de un bebé que nació en la semana 26 de gestación y con apenas 665 gramos.

La joven de 21 años llegó al centro de salud con pérdidas en la semana 23 y tuvo que ser internada porque "el embarazo corría riesgo", luego “de dos semanas no se pudo esperar más” y nació el pequeño Misael el 30 de julio, “en plena pandemia, estaba sola y muy asustada”, recordó.

“Nos dieron el alta y un par de días después mi bebé dejó de respirar y volvimos de urgencia, desde entonces está internado y a me ofrecieron quedarme en el hospital para poder estar cerca de él, ayudar en el cuidado y poder verlo y dije que sí, obvio si lo que más quiero es poder estar cerca suyo”, señaló entre lágrimas la joven.

Desde el 9 de octubre que Fernández es una de las ocho madres que vive en la residencia del hospital, donde se le brinda una alimentación adecuada y tiene el “apoyo constante de todos los médicos y del resto de las mamás”.

“Es importante que la mamás además de cuidar a su bebé esté acompañada de otras mamás, nadie está preparado para la angustia que significa tener un nene internado y compartir experiencias las ayuda a ir superando la situación, además fundamental que el equipo de salud se ponga en el lugar del otro”, destacó la directora del hospital. (Télam)