sociedad

El chineo es una violación grupal y piden políticas públicas para desterrarlo

Por Agencia Télam

06-08-2020 02:45

Las violaciones en banda de criollos a mujeres de comunidades indígenas, conocidas como "chineo", necesitan ser reconocidas como una de las formas de violencia de género, con componente racista, coincidieron profesionales reunidos por el Inadi que pidieron políticas públicas que condenen esta práctica violatoria de los derechos de las mujeres originarias.

"El 'chineo' es una práctica colonial, de abuso sexual, donde se pone en juego la dominación criolla sobre la población indígena, y se juega en el cuerpo de las niñas y las mujeres indígenas", expresó el antropólogo del Ministerio Público de la Defensa de Salta, Martín Yañez.

Además de Yañez, participaron del encuentro la directora del Instituto de Comunicación Política y Sociedad, la docente Alejandra Cebrelli; la mujer wichí y referente feminista Octorina Zamora; Florencia González Brizuela, especialista de la Universidad de Barcelona; la diputada nacional por el Frente de Todos, Verónica Caliva; y el delegado del Inadi en Salta, Gustavo Fanquharson.

Zamora sostuvo que se trata de "un tema bastante delicado para nosotras, las mujeres que hacemos vida dentro de las comunidades, alrededor de ellas o en pueblos cercanos".

"No estoy de acuerdo que se utilice la palabra 'chineo', porque es reproducir el racismo. Es una palabra ofensiva para nosotras, porque a las cosas hay que decirlas por su nombre: son violaciones sexuales en banda o en grupo", acotó.

Luego, pidió "un compromiso del Estado, sobre todo de estos organismos que hablan de los derechos humanos y de género, porque sino vamos a pasar años dando cátedra sobre lo que son las violaciones en grupo en las universidades, en los medios, y nunca vamos a poner manos a la obra".

"Este tema no es solamente para hablar. También es necesario ir a las comunidades, informarnos que las mujeres indígenas tenemos derechos, sobre todo ahora que hay un Ministerio de la Mujer. Es el momento que nosotras mismas abordemos nuestras situaciones delicadas, porque se hace una defensa muy superficial de nuestros derechos".

Zamora apuntó que quiere "ser escuchada en nombre de muchas mujeres que murieron como consecuencia de las violaciones en banda", y pidió hablar del tema "con responsabilidad, porque, sino, vamos a poner en peligro nuevamente a las mujeres más vulnerables y vulneradas, como las indígenas".

A su turno, Cebrelli habló de una frontera cultural "construida históricamente", con una "historia de sojuzgamiento y genocidio" que "va mucho más allá de las cosmovisiones y lenguas diferentes, que tienen que ver con un estado de violencia permanente".

"Es muy difícil para quienes nos educamos desde el Estado argentino poder ver la matriz racista que nos atraviesa a cada uno de nosotros", dijo, y agregó: "el 'chineo' es una práctica de violación que se atribuye a una tradición criolla brutal, naturalizada, invisibilizada, que hay que desterrar".

Además, consideró que "dentro de la ley de violencia contra la mujer podemos identificar varias formas de violencia, y las mujeres originarias las sufren a todas", y destacó que "hay violencias que exceden las que están reconocidas por la ley, que tienen que ver con lo que organismos de derechos humanos denominan femigenocidios".

"Por ejemplo, vivir por debajo de la línea de pobreza, pasar hambre, tener que sacarse la comida de la boca para dársela a sus hombres o a sus hijos, no tener acceso a educación digna, a salud, al agua", resumió Cebrelli.

Y añadió: "Esto quiere decir que les hemos quitado los derechos básicos de ciudadanía, como el derecho a la vida".

Yañez, en tanto, se refirió a la necesidad de una "justicia restaurativa" en los casos de 'chineo' que llegan a procesos judiciales, y pidió que los operadores de justicia "empiecen a incorporar prácticas de interculturalidad que hagan que se deje de reproducir ese racismo".

"La raza es la biologización de una desigualdad, es atribuir una biología para marcar el cuerpo del otro, para darle menor valor como cuerpo a sus productos y a sus saberes", indicó el antropólogo.

En este sentido, apuntó que "intentamos empezar a armar un manual de buenas prácticas, porque si queremos hablar de justicia restaurativa, lo primero que tenemos que hacer es incorporar la idea de que el racismo opera en Salta, en la justicia, y que tenemos un estado con una matriz colonial".

Por su parte, González Brizuela habló del "racismo estructural que el Estado ejerce a través de distintos dispositivos y mecanismos", que se diferencia del "racismo social, el cotidiano, que se presenta en la calle".

Asimismo, se pronunció por "la urgencia de llamar la atención al movimiento feminista", que "ha logrado poner sobre la mesa el carácter estructural del patriarcado", para también "debe tener en cuenta el carácter estructural del racismo, y que no todas las mujeres sufrimos las mismas violencias".

"Si queremos acabar con esas violencias y con el racismo estructural y el patriarcado, tenemos que tener en cuenta cuales son nuestros privilegios como mujeres criollas y las violencias que nosotras también ejercemos", expresó, y se refirió a la importancia de abordar "una agenda política".

Ésto, sin olvidarse de "la distribución de recursos", porque "los pueblos indígenas han sido constantemente despojados por el Estado argentino, y existe una responsabilidad histórica de devolver lo robado", explicó.

Finalmente, Caliva sostuvo que estos aportes "son muy importantes para que comencemos a pensar, a debatir, poner en palabra y en agenda este tema", y se refirió a la necesidad de "conocer en profundidad estas prácticas, con los especialistas y los indígenas", para "tener los insumos y las herramientas para generar las leyes y políticas públicas que sean necesarias".

Y comentó: "Somos muchos legisladores los que hemos abrazado esta causa como prioridad, que conocemos los territorios, y sabemos que tenemos todo el respaldo en los ministerios para trabajar". (Télam)