sociedad

Ejemplos de ciencia básica al servicio de las necesidades de una sociedad

Por Agencia Télam

13-11-2020 12:30

Los desarrollos de las investigadoras ganadoras del Premio Nacional L'Oréal-Unesco "Por las Mujeres en la Ciencia" son ejemplos de cómo la ciencia básica puede estar al servicio de las necesidades de una sociedad frente a problemáticas emergentes como la pandemia o estructurales como el agua potable.

"El objetivo general es sintetizar materiales de base polimérica, de bajo costo, de simple preparación e implementación, que resulten eficientes como herramientas para la prevención de infecciones y eliminación del coronavirus de distintas superficies", detalló la investigadora Vera Álvarez a Télam en junio pasado, en pleno desarrollo del proyecto por el que recibió el premio.

Asimismo, explicó que "este enfoque incluye diseñar los mencionados materiales en forma de recubrimientos, films o geles destinados para la elaboración de insumos de protección para el sector sanitario (mascarillas, guantes o ambos) que podrían ser re-utilizables, así como de otro tipo de indumentaria".

Álvarez, investigadora de Conicet en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (Intema, Conicet- Unmdp) en Mar del Plata, explicó que "el objetivo es insertar el proyecto en la producción de telas para indumentaria de protección sanitaria de quienes están en la trinchera contra el coronavirus, pero que también sirva para para prevenir o minimizar riesgos de infecciones con diversos virus y patógenos".

Actualmente, el grupo de investigación tiene varios de estos materiales sintetizados y se encuentran en la etapa final de producción a escala para su posterior comercialización.

Por su parte, la investigadora Daiana Capdevila, ganadora de la categoría Beca de esta edición, recordó en diálogo con Télam que el origen del proyecto de los sensores de contaminantes en agua por el que recibió el premió "surgió como una colaboración con la Universidad de Northwestern en 2018 cuando todavía estaba haciendo el postdoctorado en EEUU".

"Yo venía trabajando fuerte desde 2015 en entender los mecanismos de unas moléculas que terminarían siendo la columna vertebral de estos sensores. Mi objetivo inicial era de ciencia básica, me interesaba entender cómo funcionaban, nunca me imaginé que tendrían una aplicación tan directa", añadió.

Capdevila describió que "una vez que combinamos mis moléculas con sus (de Northwestern) sistemas de sensado tuvimos en las manos dispositivos sensores que podían medir muy rápido, fácil y barato contaminantes que solo pueden medirse con equipos de varios cientos de miles de dólares".

La tecnología se llevó a la práctica en California y en Chile, y el proyecto actual de la investigadora consiste en ponerla en práctica en la cuenca Matanza-Riachuelo donde vive un 15% de la población de Argentina.

"Esperamos que el impacto sobre los habitantes de la cuenca sea muy alto, ya que esta tecnología le puede permitir a las instituciones encargadas de garantizar que las personas acceden a agua segura medir mucho más frecuente y más rápido e incorporar a otros actores sociales en las medidas", concluyó. (Télam)